Washington (28 de agosto de 2025) – El Gobierno de Estados Unidos confirmó el despido de Susan Monarez, apenas unas semanas después de asumir como directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La decisión se produjo luego de que Monarez se negara a renunciar, marcando el liderazgo más breve en la historia de la agencia.
La Oficina de Salud y Servicios Humanos (HHS) anunció en X que Monarez “ya no es directora” del organismo. Sin embargo, sus abogados interpusieron resistencia, argumentando que solo el presidente de Estados Unidos tiene la potestad legal para despedir a un funcionario confirmado por el Senado.
El conflicto estalló en el contexto de un fuerte enfrentamiento con el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., conocido por sus posturas escépticas respecto a las vacunas. Fuentes indican que Monarez se negó a respaldar ciertos cambios controversiales en la política de vacunas contra COVID-19 impulsados por Kennedy, así como a despedir a altos funcionarios de los CDC alineados con la comunidad científica.
La destitución de Monarez derivó en una ola de renuncias dentro del equipo directivo del CDC. Entre los que dejaron el cargo se encuentran Debra Houry, quien era directora médica; Demetre Daskalakis, al frente del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias; Daniel Jernigan, jefe del Centro Nacional de Enfermedades Emergentes y Zoonóticas; y Jennifer Layden, directora de datos y vigilancia de salud pública.
En correos internos, Houry lamentó el impacto de los recortes presupuestarios, la reorganización y la creciente desinformación sobre vacunas. En tanto, Daskalakis calificó la situación como una “armaización de la salud pública” y expresó que ya no podía continuar en un entorno con políticas que los alejaban de la realidad científica.
