El director de la Real Academia Española (RAE) y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale), Santiago Muñoz Machado, hizo un llamado cuidar el idoma español de la inteligencia artificial (IA) para evitar que los algoritmos generen dialectos digitales que puedan amenazar la unidad de la lengua.
«Es importante que las máquinas, que son un número creciente de individuos no humanos que usan nuestra lengua, lo hagan de la mejor manera posible», expresó Muñoz durante la celebración en Quito de XVII Congreso de la Asale, en el que se tratarán asuntos como los desafíos y oportunidades del español ante las nuevas tecnologías y el mundo digital.
«A ninguna de las empresas tecnológicas que tienen máquinas que hablan les interesa que hablen mal, de la misma forma que a ninguna escuela o universidad le interesa tener a alumnos que no manejen bien la lengua», agregó.
Aunque el director de la RAE reconoció que, hasta el momento, no se han observado desviaciones significativas en la inteligencia artificial respecto al estándar lingüístico establecido por las academias.
Sin embargo, advirtió que es necesario seguir vigilando este desarrollo para evitar posibles alteraciones en el idioma.
«Es posible que los algoritmos de la IA generen variaciones del español que, con el tiempo, puedan dar lugar a dialectos digitales de la inteligencia artificial, que aunque no sean incomprensibles desde el español común, sí podrían suponer una desviación», señaló.
«Eso sería un gran quebranto de la unidad de la lengua y una lesión insoportable para una lengua que hablan ahora y con la que se entienden 600 millones de personas. Sería muy grave que ocurriera, pero creo que no hay ninguna voluntad ni interés de que ocurra, ni siquiera económico», concluyó.
Proyecto Lengua Española e Inteligencia Artificial (LEIA).
El jurista, que preside la RAE desde 2018, recordó que en el Congreso de la Asale de 2019, celebrado en Sevilla, ya se lanzó el proyecto Lengua Española e Inteligencia Artificial (LEIA).
«En estos últimos años nos han llegado grandes revoluciones que pueden afectar a las herramientas que utilizamos para la regulación general de la lengua, muy especialmente la revolución digital y la inteligencia artificial. Nos hemos abierto a ellas inmediatamente», señaló.
Además, destacó que las academias ven en la inteligencia artificial una oportunidad para aprovechar esta tecnología en la detección de nuevos términos y formas de expresión que emergen, y que a menudo no llegan por los canales tradicionales.
La revolución digital ha dado lugar a la creación de nuevos términos para describir elementos y fenómenos que antes no existían, muchos de los cuales provienen del inglés. Sin embargo, estos anglicismos no generan preocupación en las academias de la lengua española, que los consideran parte del proceso natural de evolución del idioma.
«No es una gran tragedia porque el español siempre ha sido mestizo, una lengua muy dada a incorporar términos de otras lenguas desde sus orígenes. Ya incorporó muchas palabras árabes y de otros idiomas vecinos. Y en países como los americanos tiene términos de sus lenguas originarias», señaló Muñoz.
El director de la RAE destacó que el problema no radica en la adopción de anglicismos cuando son necesarios, sino en el uso innecesario de expresiones en inglés que ya tienen equivalentes en español, simplemente por moda o para dar una apariencia de conocimiento, lo que puede perjudicar la calidad y cohesión del idioma.
