Lo que comenzó como una hinchazón en el ojo de Lily, una bebé de un año, se convirtió en una pesadilla para su familia cuando los médicos confirmaron que padecía retinoblastoma, un cáncer ocular poco común.
El 18 de diciembre, los padres notaron que el ojo izquierdo de Lily estaba rojo e inflamado. Alarmados, acudieron al hospital, donde una tomografía reveló un tumor maligno en la retina.
“Me derrumbé. Lloré. Ella lloró. Pensábamos: ‘Nuestra pequeña está pasando por algo inimaginable’”, relató su padre, Josh Morss.
Ese mismo día, Lily fue trasladada al Hospital Infantil St. Jude, en Memphis, Tennessee, donde los especialistas decidieron extirparle el ojo izquierdo para evitar que el cáncer se propagara. Durante la cirugía, se descubrieron dos tumores adicionales en el ojo derecho, por lo que inició un tratamiento de seis sesiones de quimioterapia.
Según su madre, Casie, los médicos mantienen la esperanza de salvar el ojo derecho. “Su doctor tiene un 80 % de confianza en que podrá conservar la visión”, explicó.
La familia, que vive en Paragould, Arkansas, ha tenido que dividir su tiempo entre el hogar y el hospital, enfrentando tanto el impacto emocional como dificultades económicas. “No he ido a trabajar desde el 16 de diciembre y soy el único que trabaja”, dijo Josh.
A pesar del difícil tratamiento, los padres aseguran que Lily mantiene el ánimo y no ha dejado de sonreír. “Ella nos está mostrando el coraje que necesitamos tener”, agregó su padre.
El retinoblastoma afecta la retina y se presenta principalmente en niños menores de tres años. Según el Hospital Infantil de Texas, se registran unos 300 casos al año en Estados Unidos, y cuando se detecta a tiempo, la tasa de supervivencia alcanza el 96 %.
Los especialistas recomiendan prestar atención a signos como manchas blancas en el ojo, enrojecimiento persistente o inflamación, que podrían indicar un problema grave.
Lily todavía tiene varios meses de tratamiento por delante y, dentro de unas semanas, recibirá una prótesis ocular. Mientras tanto, su familia se aferra a la fe y a la esperanza de que pueda conservar la visión en su ojo derecho.
