Lo que parecía ser el nacimiento de una prometedora carrera en el béisbol profesional terminó convertido en una investigación de Grandes Ligas que involucra supuestos documentos falsos, una identidad prestada y hasta la creación de una tumba.

El protagonista del caso es el prospecto dominicano identificado en sus documentos como David Severino Damaso, quien estaba cerca de concretar un acuerdo por US$2.8 millones con los Guardianes de Cleveland. Sin embargo, una investigación de MLB habría determinado que el jugador utilizaba la identidad de un supuesto hermano menor y que su edad real era distinta a la registrada oficialmente.

La información fue reportada por el periodista Alden González, de ESPN, a partir de una investigación de MLB. Según los hallazgos citados, el nombre real del jugador sería Daury David Severino Damaso y habría nacido el 2 de abril de 2010, y no en 2013, como indicaban los documentos con los que se presentaba como un jugador más joven.

La diferencia de edad no era un detalle menor. El prospecto había sido proyectado para ingresar al mercado internacional en 2029, cuando supuestamente tendría entre 16 y 17 años.

Una identidad construida desde cero

La investigación apunta a que la identidad de David Severino Damaso comenzó a utilizarse en 2023, cuando el jugador estaba bajo la preparación de Francisco Nieves.

Para respaldar la nueva identidad, presuntamente se obtuvo un registro de nacimiento tardío con una fecha distinta y se generaron documentos médicos y escolares bajo el nombre de David.

Pero el supuesto montaje habría ido mucho más lejos. De acuerdo con la investigación citada por ESPN, posteriormente apareció un certificado de defunción que indicaba que Daury había fallecido el 5 de mayo de 2012 a causa de una enfermedad respiratoria.

El expediente habría incluido además una lápida colocada en una tumba de La Romana, con la intención de respaldar la versión de que el supuesto hermano había muerto.

La situación llamó especialmente la atención de John Pereyra, entrenador que trabajó con el jugador y quien aseguró que nunca había visto un caso de características similares en sus años dentro del béisbol. Además, relató que desconocía que el jugador estuviera utilizando una identidad diferente.

Las primeras dudas sobre la edad

Las sospechas sobre la edad de Severino, sin embargo, no surgieron únicamente después de la investigación de MLB. Según personas vinculadas al proceso de evaluación de prospectos, algunos ejecutivos de organizaciones de Grandes Ligas habían expresado dudas al observar físicamente al jugador.

Uno de ellos habría considerado imposible que tuviera la edad que aparecía en sus documentos, debido a su apariencia y desarrollo físico. Severino había llamado la atención enfrentándose a jugadores de 12 y 13 años, pero si la fecha de nacimiento real establecida por la investigación es correcta, en ese momento debería haber estado compitiendo en una categoría superior, frente a peloteros de 16 y 17 años.

Un cazatalentos citado en el reporte incluso cuestionó qué tan dominante habría sido el jugador si hubiese competido en la categoría que correspondía a su verdadera edad.

Una inversión de US$20,000

Pereyra conoció al prospecto a finales de 2023, cuando este ya habría comenzado a utilizar la identidad de David. El entrenador quedó impresionado por sus habilidades durante una prueba y posteriormente comenzó a trabajar con él en ese momento, cuando le informaron que tenía 11 años.

Según su propio relato, Pereyra terminó pagando US$20,000 por los derechos del jugador a Nieves. Con el paso del tiempo, algunos documentos comenzaron a generar interrogantes, por lo que decidió comprobar personalmente parte de la información que le habían proporcionado. Incluso acudió al cementerio después de conocer la versión de que el supuesto hermano del jugador había muerto y al ver la lápida terminó reforzando su convencimiento de que la historia era verdadera.

El acuerdo con Cleveland se cae

El panorama cambió cuando MLB comenzó a investigar la documentación relacionada con el jugador. En mayo, Pereyra recibió un mensaje de WhatsApp de Nieves en el que se le informaba que había surgido un problema con el contrato y que MLB estaba revisando el caso.

Poco después, el acuerdo que Severino tenía encaminado con Cleveland por US$2.8 millones quedó sin efecto. Los Guardianes no fueron sancionados por MLB en relación con el caso.

Tanto ejecutivos de MLB como representantes de Cleveland evitaron ofrecer comentarios específicos sobre la investigación. Nieves tampoco respondió a las solicitudes de información realizadas por ESPN, mientras que el padre del jugador no ofreció declaraciones.

El jugador deberá esperar para volver al mercado

La investigación también tendrá consecuencias deportivas para Severino, a pesar de que su edad real podría haberle permitido ingresar al mercado internacional en 2027, la suspensión derivada del caso hará que tenga que esperar un año más antes de poder firmar con una organización de Grandes Ligas.

Pereyra, entretanto, mantiene al jugador en su academia y sostiene que no responsabiliza directamente al joven por la situación.

El entrenador tampoco considera que la responsabilidad recaiga exclusivamente sobre sus padres, aunque la investigación señala que estos habrían participado en la creación de la identidad, ya que, para Pereyra el caso es reflejo de la presión económica que enfrentan algunas familias dominicanas que ven en el béisbol una posibilidad de cambiar radicalmente su situación.

Un problema recurrente en el béisbol internacional

La manipulación de edades e identidades no es un fenómeno nuevo en el béisbol latinoamericano. Durante años, MLB ha enfrentado casos de prospectos cuyos documentos no reflejan su verdadera edad o identidad.

La particularidad de este episodio estaría en el nivel de elaboración del supuesto fraude, ya que la investigación no solo apunta a una modificación de la fecha de nacimiento, sino también a la utilización de documentos médicos y escolares, un certificado de defunción y una lápida para sostener la versión de que un joven había muerto.

El caso vuelve a poner bajo discusión la presión existente en el mercado internacional de prospectos, donde jóvenes de muy corta edad comienzan a ser evaluados por academias, entrenadores y organizaciones de Grandes Ligas mucho antes de alcanzar la edad mínima para firmar profesionalmente.

Pereyra, quien lleva cerca de tres décadas vinculado al béisbol y dirige la academia Futuro Big Leaguers, asegura haber trabajado con numerosos jugadores que posteriormente llegaron a organizaciones de MLB.

Ahora, además de intentar recuperar los US$20,000 que asegura haber invertido, enfrenta la incertidumbre sobre el futuro de un jugador en el que había depositado expectativas deportivas y económicas.

A pesar del escándalo, mantiene la esperanza de que Severino pueda conseguir una oportunidad profesional. La diferencia es que, después de una investigación que puso en duda prácticamente toda su identidad deportiva, las condiciones de esa eventual firma serían muy distintas a las que originalmente se proyectaban.

De acuerdo con uno de los cazatalentos citados en la investigación, si finalmente consigue un contrato, el bono podría estar muy lejos de los US$2.8 millones que alguna vez estuvieron sobre la mesa.