Una investigación periodística ha puesto bajo la lupa presuntas prácticas irregulares relacionadas con el manejo de los medidores y las conexiones eléctricas, luego de que ciudadanos denunciaran que personas que se identificarían como empleados, técnicos o supervisores de las empresas distribuidoras de electricidad estarían ofreciendo conexiones sin facturación a cambio de pagos de hasta RD$7,000.
De acuerdo con los testimonios recogidos en la investigación, la propuesta consistiría en pagar una suma inicial para disfrutar del servicio eléctrico durante meses, e incluso hasta un año, sin necesidad de firmar un contrato ni recibir las facturas mensuales correspondientes.
Las denuncias también señalan supuestos cobros de entre RD$7,000 y RD$10,000 para “resolver” casos en los que las distribuidoras habrían detectado algún tipo de fraude eléctrico. Según los testimonios, algunas personas que rechazaron estas propuestas posteriormente recibieron multas, facturaciones elevadas o encontraron dificultades al momento de presentar reclamaciones.
Entre las situaciones denunciadas figuran la presunta manipulación o retiro de medidores y la realización de conexiones irregulares. Estas prácticas, de confirmarse, involucrarían a personas con acceso a instalaciones, equipos de medición y procesos relacionados con el servicio eléctrico.
Las denuncias adquieren mayor relevancia en momentos en que las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) continúan enfrentando elevados niveles de pérdidas. Datos del Ministerio de Energía y Minas sitúan las pérdidas acumuladas del sistema en 38.9 %, mientras que las cifras más recientes disponibles muestran que Edeeste presenta el mayor nivel de pérdidas, seguida por Edesur y Edenorte.
Durante los primeros cuatro meses de 2026, las tres distribuidoras compraron 6,087.4 gigavatios hora de electricidad y facturaron 3,829.8 GWh. En ese mismo período, los cobros alcanzaron US$608.6 millones, frente a US$1,005.9 millones correspondientes al costo de la energía adquirida, según datos citados por el Ministerio de Energía y Minas.
El problema de las pérdidas combina componentes técnicos y no técnicos, entre estos últimos el fraude y las conexiones ilegales. Precisamente, las distribuidoras han realizado operativos para detectar y desmontar conexiones irregulares. En intervenciones anteriores, Edeeste ha reportado el hallazgo de conexiones directas no registradas y medidores que no correspondían a los suministros donde estaban instalados.
La situación también ocurre en un contexto de creciente inconformidad de usuarios por el monto de sus facturas. Recientemente, el Ministerio de Hacienda y Economía advirtió sobre la presión financiera que representan las pérdidas de las EDE y señaló que, hasta mayo de 2026, las pérdidas técnicas y no técnicas alcanzaban el 38.9 %.
Las denuncias plantean cuestionamientos sobre los controles internos de las distribuidoras y sobre quién supervisa al personal que tiene acceso a los medidores, las órdenes de servicio y los registros de consumo.
De comprobarse las acusaciones, las autoridades tendrían que determinar si se trata de actuaciones individuales o de un esquema más amplio y establecer las responsabilidades correspondientes. Mientras tanto, los testimonios vuelven a colocar sobre la mesa uno de los principales problemas del sistema eléctrico dominicano; las pérdidas asociadas al fraude, las conexiones irregulares y las dificultades para garantizar un control efectivo de la energía distribuida.
