Decenas de personas han llevado a los tribunales de Estados Unidos sus denuncias contra los fabricantes de algunos de los medicamentos GLP-1 más utilizados para tratar la diabetes y la obesidad, al atribuirles casos de una rara afección ocular que puede ocasionar una pérdida repentina de visión.
Las demandas señalan principalmente a Novo Nordisk, fabricante de Ozempic y Wegovy, y a Eli Lilly, responsable de Zepbound, y sostienen que las compañías no advirtieron adecuadamente sobre un posible vínculo entre estos tratamientos y la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, conocida como NAION.
La enfermedad se produce cuando se interrumpe o reduce el suministro de sangre al nervio óptico y puede provocar una disminución repentina e indolora de la visión, generalmente en uno de los ojos. El daño puede ser permanente.
En Nueva Jersey, un despacho de abogados ha presentado más de 90 demandas desde 2025 en representación de pacientes que aseguran haber desarrollado NAION después de utilizar Ozempic o Wegovy, según reportó The Wall Street Journal.
A estas acciones se suman los procesos presentados ante tribunales federales contra Novo Nordisk y Eli Lilly. Los casos relacionados fueron centralizados en Filadelfia bajo el expediente multidistrital MDL 3163, donde se agrupan las reclamaciones para coordinar etapas previas del litigio. Los demandantes alegan, entre otros aspectos, fallas en las advertencias sobre los posibles riesgos de los medicamentos.
La existencia de las demandas no significa que los tribunales hayan determinado que los medicamentos causen NAION. Las compañías han rechazado que exista una relación causal demostrada entre sus productos y la enfermedad.
La preocupación comenzó a ganar atención a partir de investigaciones que encontraron una posible asociación entre la semaglutida y la afección ocular. Un estudio publicado en JAMA Ophthalmology en 2024, que analizó datos de 37.1 millones de adultos con diabetes tipo 2, encontró un incremento relativamente pequeño en la incidencia de NAION entre quienes utilizaban semaglutida, aunque los investigadores señalaron que se necesitan más estudios para establecer una relación de causalidad.
Otra investigación publicada posteriormente en la misma revista encontró una asociación más marcada entre el uso de semaglutida y la NAION entre pacientes con diabetes, mientras que un análisis sistemático de ensayos clínicos concluyó que la evidencia disponible todavía no permite establecer de manera definitiva que exista una relación entre el medicamento y esta complicación ocular.
El panorama regulatorio también ha evolucionado. La Agencia Europea de Medicamentos concluyó en 2025 que la NAION debe considerarse un efecto adverso “muy raro” de los medicamentos que contienen semaglutida, entre ellos Ozempic y Wegovy, con una frecuencia de hasta un caso por cada 10,000 personas. La agencia recomendó actualizar la información de los productos para incluir esta advertencia.
La NAION también puede presentarse por otros factores de riesgo, entre ellos la diabetes tipo 2, la hipertensión, la apnea obstructiva del sueño y determinadas enfermedades cardiovasculares, lo que dificulta establecer si un caso concreto está directamente relacionado con un medicamento.
Mientras los procesos judiciales avanzan, la cuestión central continúa siendo determinar si existe una relación causal entre los medicamentos GLP-1 y la pérdida de visión, o si los casos observados pueden explicarse por otros factores asociados a los pacientes que utilizan estos tratamientos.
