La ola de calor que golpea al Reino Unido dejó un saldo trágico durante el fin de semana largo: cuatro adolescentes fallecieron en incidentes separados ocurridos en lagos y presas del interior del país, según informaciones policiales difundidas por la BBC.
Las altas temperaturas, que alcanzaron niveles históricos, coincidieron con el feriado del lunes y motivaron a miles de familias a desplazarse hacia playas y entornos de agua dulce. Sin embargo, la jornada se tornó fatal en varias localidades.
En Halifax (West Yorkshire), un niño de 13 años murió tras bañarse en un pantano; en Warwickshire, una joven de 15 años perdió la vida en un lago cercano a Birmingham; y en Rotherham (South Yorkshire), otro adolescente desapareció en un lago y su cuerpo fue hallado horas después. A estas tragedias se suma la muerte de un joven de 15 años en el lago de Swanholme (East Yorkshire) el domingo.
El Reino Unido registró ayer la temperatura más alta jamás medida en mayo, con 33,5 grados Celsius en las inmediaciones del aeropuerto de Heathrow, superando el récord de 1922. La Met Office advirtió que este martes los termómetros podrían llegar hasta los 35 grados, intensificando la alerta por la ola de calor.
