La madrugada de este miércoles se volvió a encender la esperanza en La Guaira. Cuando los equipos de rescate ya habían dado por cerradas las labores en un edificio colapsado de Taraguarenas, un padre se negó a abandonar el lugar y siguió llamando a su hija de 25 años. Contra todo pronóstico, la joven respondió desde las profundidades de los escombros.
El hallazgo obligó a reactivar de inmediato el operativo de emergencia. Testigos relatan que pasadas las 12:00 de la noche, la voz de la muchacha se escuchó débil pero clara, lo que desató una carrera contrarreloj para sacarla con vida.
La joven llevaba siete días atrapada desde los sismos del 24 de junio, y su supervivencia fue calificada por vecinos y rescatistas como un verdadero milagro.
Los equipos especializados trabajaron sin descanso para liberar a la víctima, aunque hasta el momento no hay información de si ya fue sacada de los escombros. En medio de la tragedia que ha golpeado a La Guaira, este episodio se convirtió en símbolo de resistencia y esperanza.
