Las autoridades del Parque Nacional do Iguaçu, en el estado de Paraná, Brasil, comenzaron a desmontar partes de la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos turísticos de las Cataratas del Iguazú, debido a la crecida del río, cuyo caudal alcanzó los 12,000 metros cúbicos por segundo este martes 13 de octubre.
La intervención busca reducir los posibles daños a la infraestructura ante la fuerza de la corriente y el impacto de los objetos que arrastra el agua. La pasarela se encuentra sobre el cauce del río y permite a los visitantes acercarse a la Garganta del Diablo, una de las caídas de agua más imponentes de este conjunto natural.
Las Cataratas del Iguazú están ubicadas en la frontera entre Argentina y Brasil, y constituyen uno de los destinos turísticos más reconocidos de Sudamérica. Cuando el caudal del río aumenta considerablemente, las autoridades deben tomar medidas para proteger tanto las instalaciones como a los visitantes.
El desmontaje de las estructuras forma parte de las acciones preventivas que se aplican ante crecidas extraordinarias, ya que la presión del agua y los materiales arrastrados por la corriente pueden comprometer la estabilidad de la pasarela.
La evolución de las condiciones del río determinará cuándo será posible restablecer el acceso a este sector turístico. Mientras tanto, las medidas de seguridad buscan evitar accidentes y reducir los daños en una de las áreas más visitadas del parque.
