COSTA RICA.- Las autoridades de Costa Rica desmantelaron este martes lo que calificaron como el cartel más grande del país, la organización criminal conocida como Cártel del Caribe Sur, tras un operativo sin precedentes en alcance e implicaciones.
Según informó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), alrededor de 1.200 agentes policiales llevaron a cabo 64 allanamientos en diferentes provincias contra la red de narcotráfico que operaba rutas de envío de droga hacia Estados Unidos y Europa.
Durante la operación se logró el decomiso de 13,7 toneladas de cocaína y marihuana, además de 68 armas de fuego, entre ellas fusiles de alto calibre y armamento pesado, según reportes del OIJ. Asimismo, se identificaron bienes vinculados a la red, cuyo valor se estima en aproximadamente ₡2.000 millones (colones costarricenses), incluidos vehículos de lujo, embarcaciones y fincas de alto nivel.
La investigación del cartel, iniciada en 2021 tras una masacre de ocho personas en la región del Caribe Sur de Costa Rica, reveló que la organización operaba con estructuras sofisticadas de transporte por mar y tierra, lavado de dinero y colaboración internacional. A uno de sus cabecillas ya detenido en Reino Unido y otro preso en Costa Rica se les sigue el proceso de extradición a EE.UU.
El subdirector del OIJ, Michael Soto, calificó la operación como “la más grande en la historia del organismo” y señaló que el impacto es significativo para el combate del narcotráfico en el país. El despliegue contó con apoyo de agencias de Colombia, Panamá, España, Reino Unido, Francia y la agencia antidrogas estadounidense (DEA).
Este golpe al crimen organizado ocurre en un contexto en que Costa Rica, tradicionalmente considerada uno de los países más pacíficos de Centroamérica, registra un aumento en la violencia ligada al narcotráfico. En 2024 cerró con una tasa de homicidios de 16,6 por cada 100.000 habitantes, más del doble del promedio mundial.
Las autoridades costarricenses afirman que esta acción no solo desmantela una red de tráfico y armas sino que también debilita el poder financiero del cartel, lo que podría reducir su capacidad operativa en el futuro. No obstante, los analistas advierten que el contrataque de otras organizaciones no tardará en presentarse, por lo que se considera este paso como una victoria estratégica, aunque no definitiva, en la lucha contra el narcotráfico en la región.
