Las lluvias torrenciales que se registraron recientemente en el municipio de Neyba provocaron el desbordamiento de varios arroyos, situación que dejó aisladas a comunidades como El Aguacate y diversas localidades de la zona cafetalera de Panzo.
El repentino aumento del caudal interrumpió la circulación por caminos vecinales, generando serias dificultades para las familias que dependen de estas vías para abastecerse y desplazarse.
Habitantes de las comunidades afectadas expresaron su inquietud por el aislamiento, ya que el acceso a alimentos, atención médica y otros servicios básicos se ha visto limitado. Señalaron además que este tipo de emergencias se repite cada vez que ocurren precipitaciones intensas, lo que evidencia la vulnerabilidad de la región.
La falta de infraestructura adecuada para el drenaje y la conectividad vial coloca a las comunidades cafetaleras de Panzo entre las más expuestas ante fenómenos atmosféricos.
Aunque no se han reportado pérdidas humanas, los organismos de socorro permanecen en alerta y la población espera la intervención de las autoridades para restablecer el tránsito y reducir el impacto de la emergencia.
