Jimaní, provincia Independencia — Habitantes de diversas comunidades de Jimaní y de la zona de Boca de Cachón reclaman al Gobierno la construcción inmediata de un puente definitivo en el arroyo Penitente, luego de que las recientes lluvias arrastraran el muro improvisado que servía como paso provisional.
El colapso del paso improvisado —compuesto por alcantarillas, calzadas y estructuras temporales— interrumpió la comunicación terrestre entre La Descubierta, Boca de Cachón y Jimaní, dejando incomunicadas comunidades como Bartolomé, Los Pinos del Edén, Postrer Ríos, Guayabal, El Maniel, Ángel Feliz, entre otras.
Según reportes, este no es el primer episodio similar: se señala que ya varias veces las lluvias han arrastrado los trabajos provisionales colocados en esta zona, debido a que nunca se ha culminado la obra del puente permanente.
La fragilidad del muro improvisado quedó nuevamente a la vista cuando las recientes precipitaciones intensas provocaron su colapso total. Esto generó la paralización del tránsito vehicular y de transporte interlocal, obligando a muchas personas a buscar rutas alternativas o desistir de sus desplazamientos.
Frente a esta situación, los residentes han elevado demandas directas al Gobierno, señalando que estas fallas recurrentes constituyen un riesgo permanente para sus comunidades. Entre los reclamantes está el ex embajador y dirigente local Manolín Echenique, quien emplazó al Ejecutivo a ejecutar la obra de una vez por todas, luego de que el paso provisional fuera arrastrado por tercera vez en menos de cuatro meses.
Por su parte, el senador de Independencia, Dagoberto Rodríguez Adames, ha impulsado los estudios técnicos para la construcción del puente definitivo “El Penitente” y ya entregó los documentos correspondientes a la empresa encargada del proyecto, Grupo Berdalia. Además, en el Senado fue aprobada una resolución en la que se solicita declarar en emergencia toda la provincia para acelerar la intervención.
Las comunidades insisten en que la infraestructura no es un lujo, sino una necesidad urgente para restablecer el comercio, el acceso a servicios básicos (salud, educación) y la movilidad diaria, especialmente en una zona fronteriza que depende de conexiones seguras y estables.
