MÉXICO.- El 10 de enero de 2025, el Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en colaboración con la Iglesia católica, lanzó el Plan Nacional de Desarme voluntario «Sí al Desarme, Sí a la Paz». Esta iniciativa busca que la ciudadanía entregue sus armas de fuego a cambio de una compensación económica, con el objetivo de reducir la violencia y los homicidios en el país.

La ceremonia de inauguración se llevó a cabo en la explanada de la Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México, y contó con la presencia de altos funcionarios de Defensa, Marina, Seguridad, Guardia Nacional, Gobernación y diversas autoridades locales y religiosas. Durante el evento, la presidenta Sheinbaum enfatizó: «Las armas son un símbolo de violencia y de muerte. No queremos que ninguna familia tenga un arma en su casa», subrayando la importancia de abordar las causas de la violencia desde la primera infancia.

El programa establece puntos de recolección en iglesias de diferentes credos y en ubicaciones fijas, como la Basílica de Guadalupe, donde se recibirán armas de fuego de manera anónima a cambio de una compensación económica. Las armas entregadas serán destruidas para garantizar que no vuelvan a circular. En Ciudad de México, el puesto de recolección en la Basílica estará operativo hasta el 17 de enero, de 10:00 a 18:00 horas. Posteriormente, la campaña se trasladará a otros estados afectados por la violencia, como Guanajuato, Baja California, Estado de México, Tabasco y Guerrero.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, destacó: «Cada arma recibida es un delito menos o una lesión menor», resaltando la importancia del desarme en la prevención de homicidios, feminicidios y accidentes relacionados con armas de fuego, especialmente aquellos que involucran a menores de edad.

Detalles sobre el plan de acción

Este plan nacional es una ampliación de la estrategia implementada previamente en Ciudad de México durante la gestión de Sheinbaum como jefa de Gobierno, donde se recuperaron más de 6,500 armas de fuego. Ahora, la iniciativa se extiende a nivel nacional para abordar la problemática de la violencia armada en diversas regiones del país.

La colaboración entre el Gobierno y la Iglesia católica en este programa refleja un esfuerzo conjunto por construir la paz en México. Monseñor Efraín Hernández, canónigo de la Basílica de Guadalupe, expresó: «Nuestro país necesita vivir en paz. La presencia de la presidenta nos da testimonio de su preocupación e interés por llevar a México a esta condición de unidad y paz».

Además de la entrega de armas, el programa también permite la recepción de explosivos, municiones y armas modificadas. Se estima que en México hay alrededor de 16 millones de armas en posesión de civiles, y aproximadamente el 70% de los homicidios se cometen con armas de fuego. Por ello, iniciativas como «Sí al Desarme, Sí a la Paz» buscan mitigar los elevados índices de violencia en el país.

La presidenta Sheinbaum concluyó el evento citando al papa Francisco: «No es lícito que nadie mire de arriba a abajo a nadie porque todos somos iguales. La única forma lícita de mirar a alguien de arriba a abajo es cuando uno le da la mano para levantarse y eso es lo que estamos haciendo», reafirmando el compromiso de su administración con la construcción de una sociedad más segura y equitativa.