El Instituto Postal Dominicano (Inposdom) ha sido epicentro de un escándalo que involucra presuntas irregularidades en sus procesos de contratación y la desaparición repentina de una empresa privada, Mia Cargo, que alcanzó una influencia insólita en la institución.

La Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) y la Cámara de Cuentas de la República Dominicana (CCRD) han destapado una serie de eventos que muestran un entramado de corrupción administrativa que abarca desde la asignación de contratos hasta conflictos de interés. Todo en el marco de una gestión cuestionada por el exdirector del Inposdom, Adán Peguero.

Inicio del escándalo, el contrato con Mia Cargo

El 16 de septiembre de 2020, Adán Peguero, quien en ese entonces era el director del Inposdom, firmó un contrato que prometía cambiar el rumbo de la institución. Mia Cargo, una empresa argentina dedicada a la logística y distribución, fue designada como auditor interno y asesor del Inposdom.

Nueve días después, el 25 de septiembre, la misma empresa firmó un acuerdo para gestionar tareas esenciales de la institución, como las logística y distribución de carga nacional e internacional, funciones cruciales del servicio postal del país. Este contrato provocó lo que la Cámara de Cuentas denominó como una “tercerización de atribuciones y servicios institucionales”.

El escándalo comienza a tomar forma cuando, en plena investigación, se descubre que Mia Cargo no estaba registrada adecuadamente como proveedor del Estado, lo que violaba las leyes de contratación pública.

Presencia anormal de Mia Cargo

Durante la gestión de Peguero, la empresa Mia Cargo estaba presente en todas partes en el Inposdom. La marca fue vista en uniformes, vehículos, carteles institucionales e incluso en el sitio web oficial de la institución, donde el logotipo de Inposdom era acompañado por la inscripción «By Mia Cargo».

Sin embargo, cuando las investigaciones comenzaron a ganar terreno, algo insólito sucedió; la marca desapareció repentinamente. Los uniformes “donados” por Mia Cargo fueron retirados, y los carteles institucionales, donde se destacaba la marca, fueron “tachados” de blanco. En poco tiempo, todo rastro visible de la relación entre ambas instituciones fue eliminado.

La feria fantasma y la conexión digital

Uno de los puntos más llamativos del contrato entre el Inposdom y Mia Cargo fue el anuncio de una «Feria Inposdom – Mia Cargo». Esta feria, según se planteaba, serviría para fomentar los negocios, ofrecer un espacio de networking y ayudar a los emprendedores a convertirse en exportadores. No obstante, nunca existió evidencia alguna de que dicha feria se haya llevado a cabo. No se encontraron registros físicos ni electrónicos que la avalaran, mucho menos testimonios que confirmaran su realización.

Además, se descubrió que se crearon correos electrónicos y páginas web oficiales como «imposdombymiacargo.com», a través de los cuales se promocionaban servicios de la institución, en clara violación a las normativas establecidas para el manejo de recursos públicos.

Conflictos de interés y violaciones legales

Uno de los hallazgos más escandalosos fue la existencia de un conflicto de intereses claro. Jesús Solé Martínez, gerente de Mia Cargo, figuró también en la nómina fija del Inposdom como auxiliar de la Dirección Comercial, con un salario mensual de RD$55,000 desde noviembre de 2020 hasta noviembre de 2021, lo que representó un desembolso total de RD$660,000. Esta situación violaba flagrantemente la Ley 340-06 sobre Compras y Contrataciones de Bienes, Obras, Servicios y Concesiones, que prohíbe que personas vinculadas a empresas contratistas desempeñen roles dentro de las instituciones que contratan sus servicios.

Asimismo, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) confirmó que Mia Cargo no había reportado empleados ni tenía referencias bancarias o comerciales, lo que generaba aún más dudas sobre la legalidad de la empresa. A la par, la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) declaró que Mia Cargo no existía en su base de datos.

Irregularidades administrativas y procesos de compra ilegales

El informe de la Cámara de Cuentas también reveló una serie de irregularidades en el manejo de los fondos públicos y los procedimientos administrativos. Se identificaron adquisiciones fuera del Plan Anual de Compras por un monto de RD$8,454,815 sin documentación que justificara la selección de proveedores. Además, se detectaron procesos de compras sin evidencia de la selección de proveedores, lo que constituye una violación a las normativas de contratación pública.

Adán Peguero y su conexión política con el PRM

El escándalo no se limita al ámbito administrativo. La figura de Adán Peguero, exdirector del Inposdom y presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Santo Domingo Este, ha estado en el centro de la investigación. Aunque su gestión ha sido objeto de cuestionamientos y señalamientos relacionados con supuestas irregularidades, Peguero continúa vinculado a la vida política. De hecho, recientemente expresó su respaldo a David Collado, actual ministro de Turismo y aspirante presidencial por el PRM.

La investigación sobre el Inposdom y su relación con Mia Cargo deja claro un patrón de irregularidades administrativas, violaciones legales y falta de transparencia en el manejo de fondos públicos. Las revelaciones hechas por la Cámara de Cuentas y otras instituciones fiscales son una muestra palpable de un sistema con vacíos jurídicos que, aunque en teoría tiene controles, en la práctica es vulnerable a los abusos y la corrupción.

Pese a los informes presentados en la investigación de el Inposdom y el vinculo de Adán Peguero con Mia Cargo, las conexiones políticas al parecer siguen siendo un obstáculo para que los responsables enfrenten consecuencias serias. Mientras figuras como Peguero continúan activos en la política, el compromiso del gobierno con la rendición de cuentas y la lucha contra la corrupción queda en entredicho.

La cercanía entre personas cuestionadas y figuras con poder dentro del oficialismo levanta sospechas sobre si las reglas se aplican igual para todos, o si el peso político sigue marcando la diferencia.