La Armada de Bulgaria evacuó a siete de los diez tripulantes del petrolero Kairos, varado cerca de Ahtopol tras el ataque con drones navales que Ucrania ejecutó a finales de noviembre al considerarlo parte de la denominada “flota fantasma” rusa. La operación de rescate inició el domingo y concluyó este lunes, según informó el Ministerio de Defensa búlgaro.
Tres tripulantes permanecen a bordo, aunque ya recibieron alimentos, agua, comunicaciones y un generador eléctrico, debido a que el barco estaba cerca de agotar sus baterías. Los marineros rescatados fueron trasladados a hoteles y sometidos a evaluaciones médicas.
Ucrania reivindicó el fin de semana dos ataques realizados el 28 de noviembre en el estrecho del Bósforo contra los petroleros Kairos y Virat, ambos con bandera de Gambia y registrados en compañías chinas. Las embarcaciones se dirigían sin carga al puerto ruso de Novorosíisk. El Kairos resultó con daños en el casco y un incendio. Kiev asegura que estos barcos forman parte de la “flota fantasma” usada por Moscú para evadir sanciones europeas; de hecho, el buque figura en la lista de sanciones de la Unión Europea.
El Gobierno búlgaro convocó al embajador de Turquía para aclarar cómo el barco pudo desplazarse desde su costa hasta Ahtopol. Las malas condiciones meteorológicas, con vientos fuertes y olas de hasta seis metros, impiden por ahora remolcarlo. El plan es trasladarlo al puerto de Burgas cuando mejore el clima, donde la empresa china propietaria cubriría los costos del rescate.
Aunque las autoridades aseguran que no transporta carga y no representa riesgo ambiental, se realizan análisis de agua para descartar contaminación.
