La desesperación por las interrupciones del servicio eléctrico llevó a los comunitarios del sector San Isidro a pasar de las denuncias a la acción. Moradores del Residencial Amalia salieron a las calles para protestar enérgicamente ante la falta de una respuesta definitiva por parte de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (EDEESTE) frente a las constantes fallas en el suministro.
De acuerdo con los manifestantes, el flujo eléctrico se restablece solo por breves intervalos antes de volver a interrumpirse, una dinámica intermitente que mantiene en vilo a cientos de familias. La crisis no solo afecta la calidad de vida y el descanso de los comunitarios, sino que también ha generado pérdidas materiales debido a los daños que sufren los electrodomésticos por las variaciones de voltaje.
Esta problemática afecta de manera generalizada a diversos sectores de la zona. Residentes de comunitades como Las Cayenas, Residencial Agroverde, Residencial Paco III, Villa San Isidro, el Residencial Amalia y áreas adyacentes han calificado la situación de «insostenible», señalando que las interrupciones prolongadas forman parte de una rutina diaria que se ha prolongado sin soluciones concretas.
Pese a las reiteradas denuncias públicas realizadas previamente a través de las plataformas digitales y medios comunitarios, la falta de una intervención efectiva por parte de las autoridades impulsó a los ciudadanos a manifestarse para hacer escuchar sus reclamos.
