En Asia, el Día de San Valentín se ha convertido en una ocasión cada vez más popular para celebrar el amor y el consumo, aunque esta tendencia no siempre es bien recibida por las autoridades.

Uno de los eventos más destacados tuvo lugar en Tailandia, donde más de 800 parejas LGTBI registraron su unión en una joyería dentro de un centro comercial en Bangkok. Aunque estas uniones no tienen validez legal, muestran un cambio en la percepción social y la espera de una posible legislación al respecto.

En Filipinas, más de medio centenar de parejas participaron en ceremonias de bodas colectivas en San Juan, cerca de Manila. Estas bodas fueron oficiadas por el alcalde local y ofrecieron a las parejas la oportunidad de formalizar su unión acompañados por sus seres queridos.

En China, el Día de San Valentín coincide con las festividades del Año Nuevo Lunar y se convierte en una ocasión lucrativa para la industria minorista y de hostelería. Algunas cadenas de restaurantes ofrecen regalos a las parejas que demuestran afecto en público, mientras que otras promocionan ofertas especiales para atraer a los clientes.

En Japón, el ambiente festivo comienza semanas antes de San Valentín, con decoraciones y promociones en comercios que incentivan la compra de chocolates, una práctica común donde las mujeres regalan dulces a los hombres de su entorno como muestra de aprecio.

En Indonesia, el Día de San Valentín coincidió con las elecciones generales, y en algunos lugares se combinaron ambos eventos con la distribución de regalos a los votantes. Mientras tanto, en Camboya, las autoridades han expresado preocupación por posibles comportamientos «inmorales» durante esta fecha, instando a los jóvenes a mantener la moralidad.

En India, una ONG organizó un evento para promover la adopción de animales rescatados como una forma alternativa de celebrar el amor y la compasión en San Valentín. Esta iniciativa buscaba crear conciencia sobre el cuidado de los animales y brindarles una segunda oportunidad en hogares amorosos.