La costa este australiana vivió un fin de semana marcado por la alarma: en poco más de un día se registraron tres ataques de tiburón en distintas playas de Sídney, dos de ellos contra menores de edad. Ninguno resultó mortal, aunque dos personas permanecen hospitalizadas en estado crítico.
El primer incidente ocurrió la tarde del domingo en Shark Beach, cuando un tiburón toro atacó a un niño de 12 años que se encontraba saltando al agua junto a un grupo de amigos. El menor sufrió graves heridas en las piernas y fue trasladado de urgencia al Hospital Infantil de Sídney, donde permanece en cuidados intensivos. La rápida intervención de sus compañeros y de la Policía, que aplicó torniquetes, fue decisiva para mantenerlo con vida.
Horas más tarde, el lunes por la mañana, un niño de 11 años practicaba surf en la playa de Dee Why cuando un tiburón mordió su tabla. El menor logró salir del agua sin lesiones, aunque el susto obligó a cerrar la playa y desplegar drones y patrullas marítimas para rastrear al animal.
El tercer ataque se produjo ese mismo lunes en la playa de North Steyne, donde un hombre adulto fue atacado poco después de las seis de la tarde. Los equipos de emergencia lo asistieron en la arena antes de trasladarlo en estado crítico al hospital Royal North Shore. Salvamento Marítimo calificó el episodio como “grave”.
Expertos señalan que las intensas lluvias del fin de semana pudieron favorecer la presencia de tiburones cerca de la costa, al mezclar agua dulce y salada en zonas de baño. El tiburón toro, capaz de habitar ambos ambientes, es uno de los más frecuentes en encuentros con humanos en Australia.
De acuerdo con registros nacionales, entre 1791 y 2025 se han documentado más de 1.280 ataques de tiburón en el país, de los cuales unos 260 fueron mortales.
