Bajo un amplio dispositivo de seguridad, las autoridades penitenciarias realizaron este martes el traslado de 300 privados de libertad desde el Centro Penitenciario La Victoria hacia el nuevo Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras, en el municipio San Antonio de Guerra, marcando oficialmente el inicio del cierre técnico del histórico penal.

El operativo se llevó a cabo utilizando cinco autobuses, escoltados por patrullas policiales y una ambulancia, como parte del protocolo de seguridad. Los internos llegaron al nuevo recinto penitenciario alrededor de las 11:43 de la mañana, donde fueron recibidos por agentes penitenciarios que les ofrecieron instrucciones iniciales.

A su llegada, las pertenencias de los reclusos fueron revisadas con apoyo de perros de la unidad K-9, antes de ser sometidos a un proceso de depuración y registro. Los internos condenados fueron identificados con camiseta azul, pantalón azul oscuro y zapatillas negras, mientras que los preventivos visten camiseta verde, conforme al sistema de clasificación penitenciaria.

Con este traslado queda formalizado el cierre técnico de La Victoria, centro construido durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, el cual dejará de recibir nuevos internos mientras avanza su desmonte progresivo. Las autoridades buscan sustituirlo por un modelo penitenciario más moderno, iniciando operaciones en Las Parras.

Durante el proceso de traslado, uno de los reclusos aprovechó la presencia de funcionarios para denunciar presuntas irregularidades dentro de La Victoria. El interno señaló a un agente policial identificado como alias “La Garra”, afirmando que este habría llegado al penal “sin nada” y actualmente poseería dinero y vehículos de lujo.

El recluso sostuvo que su traslado estaría vinculado a información sensible que, según dijo, maneja sobre el agente, y expresó directamente ante el director de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana: “Necesito que tengan un diálogo conmigo porque él sabe cosas que él sabe que yo sé y por eso me quieren sacar”.

Las autoridades no ofrecieron declaraciones inmediatas sobre la denuncia, aunque confirmaron que los traslados continuarán en las próximas semanas como parte del proceso de cierre técnico. Cabe recordar que a mediados de noviembre ya habían sido trasladados otros 300 internos, elevando a 600 el total de privados de libertad reubicados hasta el momento en el nuevo penal.