Las solicitudes de beneficios por desempleo en Estados Unidos aumentaron ligeramente la semana pasada, aunque los despidos continúan dentro de niveles históricamente bajos, una señal de que el mercado laboral mantiene cierta estabilidad pese a la desaceleración en las contrataciones.
El Departamento de Trabajo informó este jueves que las solicitudes iniciales de ayuda por desempleo durante la semana que terminó el 1 de agosto aumentaron en 1,000, hasta situarse en 199,000. El dato de la semana anterior también fue revisado al alza, de 197,000 a 198,000 solicitudes.
Las solicitudes semanales de beneficios por desempleo son consideradas un indicador prácticamente en tiempo real de la situación del mercado laboral, debido a que reflejan de cerca el comportamiento de los despidos.
El promedio de solicitudes de las últimas cuatro semanas, utilizado para reducir las variaciones semanales, disminuyó en 4,500 y se ubicó en 198,750.
Mientras tanto, el número total de estadounidenses que recibían beneficios por desempleo durante la semana que terminó el 25 de julio ascendió a 1.8 millones, unos 24,000 más que la semana anterior.
Contrataciones pierden fuerza
Aunque los despidos permanecen contenidos, las empresas estadounidenses han reducido el ritmo de contratación. En junio, los empleadores incorporaron apenas 57,000 trabajadores, menos de la mitad de los puestos creados durante el mes anterior.
La tasa de desempleo, sin embargo, bajó de 4.3 % en mayo a 4.2 % en junio. Esta reducción estuvo relacionada en parte con que algunas personas sin empleo dejaron de buscar trabajo activamente y, por lo tanto, dejaron de contabilizarse como desempleadas.
Las solicitudes de subsidios por desempleo se han mantenido principalmente entre 200,000 y 250,000 por semana desde que la economía estadounidense salió de la recesión provocada por la pandemia.
No obstante, las contrataciones comenzaron a desacelerarse hace aproximadamente dos años y perdieron aún más fuerza durante 2025, en medio de los efectos de los aranceles impulsados por el presidente Donald Trump, la reducción de empleos en el Gobierno federal y las elevadas tasas de interés utilizadas para contener la inflación.
Inflación mantiene presión sobre la economía
Otro factor de preocupación es la inflación. El indicador de precios de los gastos de consumo personal (PCE), una de las principales referencias de la Reserva Federal para evaluar el comportamiento de los precios, se situó en 3.7 % en junio, todavía por encima de la meta del 2 % establecida por el banco central estadounidense.
Funcionarios de la Reserva Federal han advertido que, si la inflación permanece elevada, podrían recurrir a nuevas subidas de las tasas de interés para contener los precios. Un escenario de este tipo elevaría los costos para las empresas y podría reducir aún más su disposición a contratar.
Entre las compañías que recientemente han anunciado recortes de personal figuran Verizon, UPS, Amazon, Disney, Starbucks, Walmart y Microsoft.
