La Policía Metropolitana (Met) detuvo este jueves a tres hombres sospechosos de colaborar con los servicios de inteligencia rusos, en una serie de operativos simultáneos realizados en distintos puntos de la capital británica.
Los arrestos, efectuados por la división antiterrorista de la Met, forman parte de una investigación bajo el artículo 3 de la Ley de Seguridad Nacional de 2023, que penaliza la participación o apoyo a actividades dirigidas por gobiernos extranjeros.
Los sospechosos, de 48, 45 y 44 años, fueron capturados en viviendas ubicadas en el oeste y centro de Londres, según un comunicado oficial. La policía no reveló sus identidades ni nacionalidades, pero confirmó que permanecen bajo custodia mientras agentes especializados realizan registros en tres de sus residencias y en una cuarta propiedad relacionada con la causa.
El jefe de la Policía Antiterrorista, Dominic Murphy, declaró que las detenciones se enmarcan en una creciente preocupación por el reclutamiento de ciudadanos británicos o residentes por parte de potencias extranjeras.
“Estamos observando un aumento en las actividades de individuos que actúan en nombre de Estados foráneos. Quien acepte colaborar con ellos debe entender que será investigado y podría enfrentar consecuencias muy graves”, advirtió Murphy.
Aumento de las tensiones con Moscú
El Reino Unido vive una intensificación de las amenazas de espionaje. El director del MI5, Ken McCallum, alertó recientemente que Rusia, China e Irán están detrás de un repunte “dramático” de operaciones encubiertas que incluyen vigilancia, sabotaje y ciberataques dentro del territorio británico.
Este nuevo operativo policial se produce poco después de que el gobierno del primer ministro impusiera las mayores sanciones de su historia contra agentes rusos, apuntando directamente al GRU, el servicio de inteligencia militar de Moscú.
Según reportes, 18 agentes y tres unidades del GRU fueron sancionados por su papel en operaciones de desinformación, ciberataques y actos violentos en Europa. Entre ellos figuran Ivan Sergeyevich Yermakov y Aleksey Viktorovich Lukashev, implicados en el envenenamiento con Novichok de Sergei y Yulia Skripal en Salisbury, en 2018.
“Una respuesta firme ante la agresión híbrida”
El secretario de Exteriores, David Lammy, aseguró que el Reino Unido “se está fortaleciendo ante la agresión híbrida de Putin”, destacando que las sanciones buscan proteger la seguridad nacional y la estabilidad europea.
“No toleraremos intentos de manipulación, sabotaje o interferencia extranjera. Nuestra respuesta será firme y sostenida”, añadió.
Las autoridades británicas subrayan que las detenciones de este jueves no son hechos aislados, sino parte de una estrategia más amplia para bloquear la influencia de servicios de inteligencia extranjeros en el país.
