El actor Sebastián Solorza, anunció su intención de competir por La Moneda en las elecciones de 2025. Con una frase que sorprendió a muchos «Hoy quiero contarles algo importante: decidí dar un paso que nunca imaginé, inscribirme oficialmente como precandidato presidencial de Chile», La noticia rápidamente se volvió viral y generó un intenso debate en redes sociales y medios de comunicación.

Solorza es ampliamente reconocido por su papel como Tomy en la serie Cromosoma 21. Su actuación no solo fue aplaudida por el público, sino también por la crítica, al punto de ser galardonado en 2023 con el Premio Revelación de los Premios Caleuche, un reconocimiento que marcó un antes y un después en la representación de personas con síndrome de Down en la televisión chilena.

Quiere llevar un mensaje de inclusión

El actor quiere llevar su mensaje de inclusión y respeto más allá de las pantallas. «He pasado toda mi vida rompiendo prejuicios, como actor, como trabajador y como ciudadano», declaró. «Hoy asumo un nuevo rol: actuar por la inclusión, por el respeto, por las oportunidades para todos y todas».

En sus redes sociales, Solorza expresó que su candidatura tiene un propósito claro: abrir puertas para aquellos que históricamente han sido excluidos. “Porque me ha tocado abrir puertas que antes estaban cerradas y ahora quiero ayudar a abrir muchas más, para que las personas con síndrome de Down no tengan que demostrar todos los días que valen”.

Competirá como independiente

La precandidatura del actor ya está registrada en el sitio oficial del Servicio Electoral (Servel), lo que confirma que su postulación es formal y que competirá como independiente.

Desde este proceso eleccionario, el Servel permite patrocinar candidaturas independientes a través del portal patrocinantes.servel.cl, utilizando la Clave Única. Allí se puede respaldar tanto a postulantes presidenciales como parlamentarios, sin necesidad de que pertenezcan a un partido político.

Sebastián Solorza no solo quiere hacer historia, también quiere inspirar. Con su experiencia de vida como motor, busca demostrar que la inclusión no debe quedarse en el discurso, sino traducirse en acción, liderazgo y representación real.