La decisión del presidente Luis Abinader de detener de manera inmediata el Proyecto Romero en San Juan ha tenido repercusiones más allá de las fronteras dominicanas. En cuestión de horas, el anuncio provocó un desplome en los mercados bursátiles de Canadá, donde varias empresas mineras con operaciones en el país perdieron cientos de millones de dólares en valor de mercado.

La más golpeada fue GoldQuest Mining Corp., promotora principal del yacimiento en San Juan. Sus acciones cayeron un 17% en un solo día, lo que obligó a la Organización Reguladora de la Industria de Inversiones de Canadá (CIRO) a suspender temporalmente sus cotizaciones. En apenas una semana, la compañía perdió más de una cuarta parte de su valor, reduciendo su capitalización de casi 900 millones de dólares canadienses a un rango de entre 550 y 700 millones. El efecto contagio alcanzó también a Precipitate Gold y Unigold Inc., con desplomes de hasta 57% y 34% respectivamente.

El mandatario justificó la paralización del proyecto señalando que su compromiso es con la gente y la protección de las fuentes acuíferas, especialmente la cuenca del río Yaque del Sur. Aunque la concesión fue otorgada en administraciones anteriores, Abinader aseguró que el proyecto no avanzará más allá de la fase de evaluación ambiental. Mientras tanto, la Cámara Minera y Petrolera de República Dominicana expresó preocupación por el impacto que decisiones de este tipo podrían tener en la percepción de seguridad jurídica para la inversión extranjera.