El presidente Luis Abinader se reunió este jueves durante una hora y 35 minutos con Abel Martínez, excandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). La reunión tuvo lugar en la residencia de Martínez en el Distrito Nacional, comenzando poco después de las 9 de la noche y concluyendo a las 10:50.
La Presidencia informó que el objetivo del encuentro era promover la unidad y la colaboración necesarias para el desarrollo y bienestar de la República Dominicana, dejando a un lado las diferencias políticas. Abinader fue recibido por Martínez y su esposa Nahiony Reyes.
Martínez, a través de una nota de prensa, expresó su disposición a colaborar: «Como le mencioné al presidente Abinader durante nuestra llamada telefónica y al pueblo dominicano en mi mensaje, el país puede contar con Abel Martínez para fomentar desde el PLD un espacio político que permita el intercambio de ideas necesarias para impulsar las acciones positivas que requiere la República Dominicana». Añadió que, como seguidor de Juan Bosch, los temas de interés nacional siempre serán prioritarios y se comprometió a contribuir para crear un clima de estabilidad, consenso y fortalecimiento de la democracia, pero manteniéndose vigilante y trabajando incansablemente en beneficio del pueblo dominicano.
Martínez, quien fue el primero en reconocer la victoria de Abinader en las elecciones del 19 de mayo, señaló que el país enfrenta grandes desafíos y necesita la cooperación de todos para avanzar.
En su discurso tras la victoria, Abinader mencionó que durante su llamada telefónica con Martínez y el también excandidato presidencial Leonel Fernández, les preguntó sobre su disponibilidad para reunirse, con la intención de retomar los acuerdos del Consejo Económico y Social (CES) y discutir la posible modificación de la Constitución. Aunque Abinader tenía previsto reunirse con Fernández la misma noche, el encuentro fue pospuesto para el 2 de junio debido a que Fernández estaba enfermo.
Este encuentro marca el primer acercamiento entre estos líderes políticos tras las elecciones, y se llevó a cabo de manera privada en el piso 16 de una torre del Distrito Nacional.
