Como visitantes, hay hoteles donde te alojas y, hay hoteles donde perteneces. Occidental Caribe es de los segundos. Comprobado. La gente no solo lo elige, lo ama y lo defiende como suyo porque entiende exactamente lo que un viajero quiere sentir.
El amor y el buen trato empieza desde el check-in. Te llaman por tu nombre, te miran a los ojos y en cinco minutos ya sabes que no serás una habitación más. Esa atención humana, cercana y genuina, es la razón por la que canadienses en invierno, americanos, argentinos, colombianos y dominicanos repiten año tras año.
En este hotel todo es fácil ya que cuenta con 798 habitaciones distribuidas en 7 categorías, incluyendo 2 modalidades Premium Level para quien busca un trato aún más personalizado. Todas espaciosas, frescas, silenciosas, con una cama en la que realmente se descansa y un balcón que te regala el Caribe sin filtros.



La gastronomía y la playa enamoran
Disfrutarán la comida como en pocos todo incluido. No es comer por comer. Es antojarse. Seis restaurantes a la carta – italiana, francesa, mexicana, dominicana, oriental – que saben a su país de origen, más un buffet que rompe el cliché. Una propuesta que demuestra que calidad-precio sí puede ser alta gama.
Amarán la playa, porque es su mayor tesoro. Arena Gorda es ancha, blanca y calmada, y el hotel la cuida como nadie: con salvavidas y personal de seguridad permanente, control de vendedores informales y una supervisión que te deja disfrutar sin preocupaciones. Sol, mar y tranquilidad total.
No aburrirse nunca se convierte en lo normal y esencial. Definitivamente este no es un resort para estar tirado todo el día, a menos que quieras. Es para vivirlo. Dos piscinas frente al mar, parque acuático para niños y adultos, discoteca, casino, roca escaladora, billar, futbolín y ping-pong. Diversión para todas las edades a cualquier hora y con un personal de animación full entretenido.
Asimismo, entre sus grandes atractivos está la libertad de tenerlo todo incluido sin sacar la billetera. Un precio inteligente por una experiencia completa. Familias dominicanas que vienen de fin de semana, grupos que celebran Navidad y fin de año con su tradicional cena de gala incluida, todos sienten que cada peso regresa en confort y alegría.
Grandes eventos
Otra de sus cualidades es ser también el resort del turismo deportivo. Pocos tienen un campo de béisbol profesional dentro de la propiedad. Delegaciones internacionales llegan a competir y el hotel les da toda la logística para que combinen deporte de alto nivel con descanso de resort. Es un diferenciador que casi nadie tiene en Bávaro.
Occidental Caribe es el resort de los grandes eventos, contando además con un Teatro Taíno el cual conjuga una infraestructura que le permite albergar congresos, convenciones y certámenes internacionales. Por algo Miss América Latina del Mundo lo elige por seis años consecutivos como su casa. La confianza no se improvisa, se gana con servicio.
Su marca lo respalda todo, con alto nivel de calidad. 17 años bajo la sombrilla de Barceló, uno de los grupos hoteleros más sólidos del mundo, le dan una operación impecable. Detrás de cada sonrisa hay un estándar europeo tropicalizado con el calor criollos dominicano.
Una ubicación privilegiada
La ubicación de Occidental Caribe hace que todo sea más simple, cómodo e ideal. Con una distancia de solo 28 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Punta Cana, conectado a todo pero lo suficientemente retirado para sentir que realmente te fuiste de vacaciones.
Por eso el dominicano lo está redescubriendo para escapadas, verano y fiestas de fin de año. Porque busca lo mismo que el extranjero: playa segura, comida buena, entretenimiento variado y un equipo que te haga sentir en casa.
Occidental Caribe no compite con otros hoteles. Compite con la nostalgia de volver a casa. Y terminando ganando.
Puedes conocer más de este hotel visitando http://barcelo.com y en su Instagram @OccidentalCaribe, pero una advertencia importante: quien lo visita por primera vez, lo recomienda y, quien lo visita por segunda vez, ya no busca alternativas.
