El ataque ocurrido en la residencia del merenguero Julián Oro, en el que murió su esposa, doña Zeni, no habría sido un hecho improvisado, según considera el abogado Cándido Simón, representante legal de la familia del artista.
Simón explicó que, de acuerdo con las informaciones que ha recibido, los presuntos agresores habrían ingresado a la vivienda alrededor de las 5:00 de la tarde del domingo y permanecido en el lugar hasta cerca de la 1:00 de la madrugada, cuando Julián Oro regresó de una actividad musical.
Para el abogado, el tiempo que los individuos habrían permanecido dentro de la residencia genera interrogantes sobre la naturaleza del hecho y plantea la posibilidad de que existiera una planificación previa. «Yo sí sé… me da la impresión de que eso no fue improvisado y que falta gente», sostuvo Simón al referirse al caso.
Según su versión, cuando el artista llegó a la vivienda habría sido golpeado y despojado de algunas pertenencias. Julián Oro permanece hospitalizado en condición delicada.
Durante el incidente también murió su esposa, doña Zeni. Simón indicó que, conforme a las informaciones que maneja, la mujer habría recibido un golpe en la cabeza con un objeto contundente, aunque este aspecto deberá ser determinado por las autoridades.
El abogado pidió que los sospechosos sean capturados con vida para que puedan ser interrogados y se establezca si otras personas participaron en el hecho o estuvieron detrás de su planificación.
Simón sostuvo que una eventual muerte de los implicados durante un enfrentamiento podría dificultar que las autoridades determinen si hubo más personas involucradas. No obstante, aclaró que no pretende especular sobre el móvil y que corresponde a los investigadores establecer qué ocurrió.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para identificar a los responsables, determinar las circunstancias de la muerte de doña Zeni y esclarecer el ataque contra el artista.
