La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) cuestionó el contenido de Ciencias Sociales que se imparte en los centros educativos del país y advirtió que la forma en que se aborda la historia nacional estaría provocando un debilitamiento de la identidad dominicana entre los estudiantes.

La advertencia está contenida en el “Informe de evaluación curricular del Libro Abierto, en el período 2025-2026”, una investigación que revisa los materiales de apoyo utilizados por el Ministerio de Educación (Minerd) desde el nivel inicial hasta el bachillerato.

Según el documento, el currículo presenta una progresiva reducción del espacio dedicado a la historia dominicana frente a contenidos universales, sociológicos y globales. La ADP sostiene que esta situación provoca la “degradación de la historia dominicana” y el “debilitamiento de la identidad nacional en los alumnados”.

“A partir del análisis de la estructura curricular y pedagógica implementada, se evidencia un sesgo progresivo que posterga, fragmenta y diluye el estudio de la Historia Nacional frente a paradigmas globales y sociológicos abstractos. Este enfoque genera un vacío cognoscitivo en el alumnado que afecta de manera directa la apropiación de la identidad nacional, los símbolos patrios, la conciencia histórica de la dominicanidad y el pensamiento crítico soberanista”, señala el informe.

Historia nacional fragmentada

El estudio sostiene que en los primeros grados de educación básica los acontecimientos relacionados con la formación de la República Dominicana son abordados de manera aislada, mientras que se da mayor espacio a temas como geografía comunitaria, convivencia social, nociones temporales y civismo.

La ADP considera que esto provoca que procesos fundamentales de la historia nacional sean tratados de manera superficial. Entre las principales deficiencias identificadas, el documento señala que “la enseñanza de los procesos fundacionales dominicanos es superficial o anecdótica. No se profundiza en las figuras gestoras del Estado ni en el significado histórico de las gestas independentistas, reduciéndolas a celebraciones de efemérides descontextualizadas”.

Para el segundo ciclo de primaria, el informe advierte una “falta de sistematicidad y cronología unificada”, que impediría que los alumnos terminen esta etapa con una visión ordenada del proceso de formación y consolidación de la República Dominicana.

Aunque cuarto grado incluye contenidos sobre geografía insular, historia precolombina y período colonial, quinto y sexto abordan acontecimientos de los siglos XIX y XX desde una perspectiva que, según la ADP, concede mayor importancia a estructuras sociales y económicas que a los procesos de soberanía, independencia y restauración.

Cuestionamientos al nivel secundario

La organización de los contenidos también es cuestionada en el nivel secundario. El informe señala que los programas de primero y segundo de secundaria conceden un peso considerable a la Historia Universal, la geografía mundial y la geografía de América.

En tercero, el enfoque se concentra principalmente en aspectos geográficos y geopolíticos regionales, mientras que el estudio sostenido de la historia dominicana quedaría relegado.

Como parte de su diagnóstico, la ADP afirma que “la Historia Dominicana queda desplazada a un plano secundario frente a temas globales y sociológicos, generando una desconexión de 2 a 3 años donde el estudiante no estudia a profundidad la trayectoria histórica de su país”.

El informe también cuestiona la manera en que se estudian los siglos XIX y XX y la etapa contemporánea. De acuerdo con la investigación, temas como globalización, diversidad cultural y migración ocupan espacios que, a juicio de la ADP, deberían complementarse con un estudio más profundo de la soberanía, la integridad territorial y los conflictos que marcaron la historia dominicana.

“El tratamiento histórico presenta fragmentación conceptual. Los contenidos se analizan bajo marcos teóricos contemporáneos (globalización, diversidad cultural, dinámicas migratorias regionales) que soslayan el análisis riguroso de la soberanía nacional, la integridad territorial y los conflictos históricos dominicohaitianos que moldearon el nacimiento de la patria”, sostiene el documento.

ADP pide modificar el material educativo

Entre los aspectos que la organización considera responsables del debilitamiento de la identidad nacional se encuentran la fragmentación cronológica, la reducción del protagonismo de figuras históricas y el predominio de enfoques globales.

El informe cuestiona específicamente el tratamiento de Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella y Gregorio Luperón, al considerar que sus aportes históricos y políticos han perdido relevancia dentro del contenido educativo.

“Figuras tutelares como Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella y Gregorio Luperón pierden relieve biográfico y político, siendo presentados como meros actores de procesos sociales abstractos sin destacar su visión doctrinaria de soberanía”, enfatiza la investigación.

La ADP también critica lo que define como una integración regional y global excesiva, al considerar que “los textos promueven una ciudadanía global que opaca la fundamentación de la ciudadanía dominicana, relativizando los límites fronterizos y la especificidad cultural e histórica de la República Dominicana”.

Ante estas observaciones, la organización pidió al Ministerio de Educación revisar y reestructurar el material digital “Libro Abierto”, además de fortalecer la enseñanza de la historia y cultura dominicanas.

Entre sus propuestas figuran reincorporar el estudio de la Doctrina Duartiana, los símbolos patrios, la geografía fronteriza y el patrimonio histórico-cultural, con el objetivo de reforzar el conocimiento de la historia nacional y la identidad dominicana en las aulas.