Este domingo falleció una agente policial estadounidense de 31 años, identificada como Rebeca de Paula, luego de someterse a una intervención quirúrgica para retirar implantes mamarios en una clínica de República Dominicana.
La agente, quien también ejercía como pastora cristiana, había llegado al país hacía una semana para realizarse el procedimiento. Según relataron sus familiares, tras la operación habría contraído una bacteria que derivó en un cuadro de diarrea severa y complicaciones críticas en su estado de salud.
Rebeca fue trasladada nuevamente a la clínica, pero no logró sobrevivir. Su madre narró que nunca recibió una explicación clara sobre lo ocurrido y que solo le informaron que su hija estaba grave, hasta confirmar su deceso. La oficial deja tres hijos menores y una comunidad que la recuerda por su labor policial y pastoral.
Los restos permanecen en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), a la espera de ser trasladados a Estados Unidos. La familia ha solicitado una investigación exhaustiva para determinar si existió negligencia médica o fallas en los protocolos sanitarios durante el procedimiento.
