OPINIÓN, JAIME BOBADILLA, PARA 7 SEGUNDOS.- Luis Abinader promulgó el jueves 18 de junio 2026 la nueva Ley 30-26 para, entre otras cosas, fortalecer “estabilidad económica del país mediante un conjunto de medidas de crecimiento, simplificación fiscal y mitigación de los efectos derivados de la crisis internacional”; esto sería el ejercicio normal de las atribuciones constitucionales del gobierno en la República Dominicana.
Pero lo que en verdad llama la atención es la rapidez como que fue promulgada la ley por el poder ejecutivo; al igual que su aprobación en la cámara de Diputados y en el Senado de la República. El plan “Anticrisis” del gobierno fue anunciado el 11 de junio 2026, en solo dos reuniones del congreso fue aprobado y remitido al presidente Luis Abinader. La referida ley fue promulgada en tiempo record, ya que al parecer, la esperaban con urgencia.
¿Qué ha pasado con otros proyectos de ley que cursan en el congreso dominicano?
Sin contar con las iniciativas que perimen y han perimido siempre, existen proyectos que han pasado de los 20 años a la espera de ser aprobados y promulgados; entre los cuales están:
1- El código penal dominicano, con más de 20 años de espera para ser aprobado y promulgado.
2- La ley de extinción de dominio, con alrededor de 12 años para su aprobación y posterior promulgación.
Otros proyectos estancados en el congreso:
1- Reforma integral al Código Civil, más de 25 años.
2- Ley General de Agua, más de 20 años.
3- Ley de Referendo y otros Mecanismos de Participación Ciudadana, más de 16 años.
Entre otras iniciativas del Congreso, Suprema Corte de Justicia y Junta Central Electoral.
Lo cierto es que cuando el gobierno promulga esta ley de ajustes fiscales sin la debida introspección y reducción de gastos públicos, solo lo hace para mantener el mismo mecanismo de gastos en planes sociales desenfocados, duplicidad en nóminas estatales y gastos en publicidad desmedidos.
Con promulgar la Ley 30-26, Luis Abinader dió a demostrar que cuando el poder quiere algo lo consigue. Cuando el dominicano no es la prioridad de las autoridades debe esperar varias décadas para ver una pieza legislativa que le favorezca.
No somos la prioridad del gobierno. Somos la fuente de sus ingresos.
