El Gobierno de Cuba confirmó este jueves que está dispuesto a analizar la propuesta de Estados Unidos, que reiteró su oferta de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa al pueblo cubano. La novedad es que, por primera vez, el Departamento de Estado formalizó públicamente la iniciativa mediante un comunicado oficial.

El canciller Bruno Rodríguez señaló que La Habana escuchará los detalles de cómo se materializaría la ayuda, aunque advirtió que esperan que esté libre de “maniobras políticas” y que no se utilice para aprovechar las carencias de la población.

Según el comunicado estadounidense, los fondos serían distribuidos en coordinación con la Iglesia Católica y otras organizaciones humanitarias independientes, con el objetivo de garantizar transparencia en la entrega de alimentos, medicinas y otros insumos básicos.

Rodríguez calificó la oferta como una “incongruencia”, al provenir de un país que mantiene sanciones económicas contra la isla, pero aclaró que Cuba no tiene como práctica rechazar ayuda extranjera. El canciller también subrayó que aún no se ha definido si la asistencia será en efectivo o en materiales, ni cuáles serían las prioridades de distribución.