Jesse Jackson, una de las voces más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, falleció este martes a los 84 años, informó su familia. Reconocido como ministro bautista y dos veces candidato presidencial, dedicó su vida a la lucha por la igualdad y la justicia.

Su trabajo trascendió la política y la religión, convirtiéndolo en un referente global de activismo social.

Mediante un comunicado, sus familiares destacaron su entrega al servicio y al bienestar de quienes enfrentan desigualdad. Señalaron que Jackson no solo fue un líder dentro de su comunidad, sino un guía para quienes buscan justicia en todo el mundo.

Asimismo, recordaron que su ejemplo inspiró a innumerables personas a actuar con convicción y valentía. La familia pidió honrar su memoria continuando la labor por los valores que él defendió durante toda su vida.

También enfatizaron su fe en la justicia, la equidad y el amor como motores de cambio. Destacaron que su lucha no se limitó a discursos, sino que siempre se tradujo en acción concreta a favor de los derechos humanos.

A lo largo de su trayectoria, Jackson estuvo presente en momentos clave del movimiento civil estadounidense y en debates políticos decisivos.