Josefina Cordero Adames atraviesa un proceso marcado por la angustia y la incertidumbre. Su hijo de 13 años, reportado como desaparecido la semana pasada, fue localizado por las autoridades, pero en lugar de regresar a su hogar, quedó bajo custodia del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI).
La madre asegura que no comprende ni acepta la decisión, pues desde entonces no ha recibido información clara sobre el paradero ni las condiciones en que se encuentra el menor. Según la versión oficial, el adolescente fue encontrado en una calle pidiendo dinero, pero Josefina rechaza esa explicación y afirma que su hijo nunca ha tenido conductas de riesgo ni historial de vida en la calle.
En su testimonio, relata que fue sometida a un interrogatorio que describe como intimidante, donde se le exigió responder preguntas de manera condicionada. “Me obligaron a decir que mi hijo se me salió de las manos, aunque no era cierto. Sentí que me presionaban y se burlaban mientras yo lloraba”, expresó.
La madre asegura que, al acudir a las oficinas de CONANI en Jarabacoa y La Vega, solo recibió respuestas evasivas. “Me dijeron que en 15 días me darían información, pero no me dicen dónde está mi hijo ni cómo se encuentra”, denunció.
Cordero Adames insiste en que lo único que pide es recuperar a su hijo y obtener información clara sobre su estado.
