MADRID, ESPAÑA.- El neurocientífico portugués Antonio Damasio, director del Instituto del Cerebro y la Creatividad de la Universidad del Sur de California, sostiene que la inteligencia artificial (IA) representa la mayor amenaza para la felicidad. Afirma que los dispositivos móviles “roban la atención a las personas que nos rodean”, lo que afecta la capacidad de reconocer al otro, base fundamental del bienestar humano.

Damasio, premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica en 2005, presenta en España su libro Inteligencia Natural y la Lógica de la Consciencia, donde insiste en que el principal riesgo de la IA es la pérdida de atención hacia la realidad y hacia los vínculos humanos. Explica que la dependencia constante de los dispositivos reduce la empatía y desconecta a las personas de su entorno.

El neurocientífico describe como “terrible” la imagen de jóvenes totalmente absortos en sus móviles en espacios públicos, y recuerda que la felicidad proviene de mirarnos, reconocernos y comprendernos. Su carrera, dedicada a investigar qué hace felices o infelices a los humanos, ha arrojado luz sobre las emociones, los sentimientos y la consciencia.

Sentimientos, emociones y los males actuales

Damasio distingue entre emoción —externa— y sentimiento —interno y privado—, y afirma que muchos de los problemas actuales, como el belicismo o la intolerancia, se deben a un déficit de buenos sentimientos. Defiende que reconocer a los demás como seres vivos con derechos es clave para mejorar la convivencia.

Su obra previa El Error de Descartes transformó la visión científica de las emociones, demostrando que estas no son un obstáculo para la razón, sino un complemento esencial para tomar buenas decisiones. Sus estudios con pacientes incapaces de procesar emociones mostraron cómo sus vidas se deterioraban por su dificultad para elegir adecuadamente.

Consciencia y el debate sobre la IA

En los últimos años, Damasio ha investigado la relación entre la consciencia y la homeostasis, definiendo la consciencia como el vínculo entre mente y cuerpo. Sostiene que proviene de niveles básicos del cerebro y que se fundamenta en sentimientos homeostáticos que guían la supervivencia.

Sobre si la IA puede llegar a tener consciencia, considera poco probable que adquiera una similar a la humana, ya que carecería de la base emocional imprescindible para ello