SANTO DOMINGO, D.N.- El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que entre enero y septiembre de 2025 las remesas alcanzaron US$8,912.8 millones, lo que representa un aumento de US$914.1 millones (11.4 %) en comparación con el mismo período del año anterior. Solo en septiembre ingresaron US$991.8 millones, un 11.9 % más que en igual mes de 2024.
La institución destacó que las remesas enviadas por la diáspora dominicana tienen un fuerte impacto positivo en el consumo, la inversión y el apoyo a los sectores más vulnerables del país. El principal origen de los flujos fue Estados Unidos, que aportó el 80.5 % de las remesas formales del mes (unos US$729 millones). Este desempeño se asocia con la estabilidad del mercado laboral estadounidense, donde el desempleo se situó en 4.3 % en septiembre.
El BCRD resaltó además el aporte de España (7.5 % del total), Italia (1.5 %), Haití (1.4 %) y Suiza (1.3 %), así como de otros países como Canadá y Francia.
A nivel interno, el Distrito Nacional concentró el 47.2 % de las remesas recibidas, seguido por Santiago (10.7 %) y Santo Domingo (7.1 %), reflejando que el 65 % de los envíos se canaliza hacia las zonas metropolitanas.
Las proyecciones del Banco Central apuntan a una evolución favorable de los ingresos de divisas en lo que resta del año, impulsada por el turismo, las exportaciones, la inversión extranjera directa (IED) y las propias remesas. Se estima que al cierre de 2025 estas alcancen US$11,700 millones, mientras que la IED se ubicaría en US$4,800 millones.
Asimismo, el organismo espera que las exportaciones de oro generen más de US$2,000 millones, favorecidas por precios cercanos a US$4,000 por onza troy.
El BCRD subrayó que el ingreso de divisas ha contribuido a mantener la estabilidad cambiaria, ya que al 30 de septiembre el peso dominicano solo se había depreciado 2.3 % respecto al cierre de 2024.
En cuanto a las reservas internacionales, estas se situaron en US$13,294.8 millones, equivalentes al 10.4 % del PIB y suficientes para cubrir 4.9 meses de importaciones, superando los parámetros recomendados por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El Banco Central reafirmó su compromiso de monitorear el entorno económico y aplicar las medidas necesarias para preservar la estabilidad de precios y del mercado cambiario, en un contexto internacional todavía desafiante.
