La Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos ha extendido la prohibición de vuelos de aerolíneas comerciales estadounidenses hacia Puerto Príncipe, Haití, hasta el 7 de marzo de 2026, debido a la amenaza persistente de grupos armados que dominan la capital haitiana.

La decisión responde al control que ejercen pandillas armadas sobre aproximadamente el 90 % de Puerto Príncipe y zonas estratégicas aledañas, lo que representa un riesgo significativo para la aviación civil. La FAA subrayó que estos grupos cuentan con “armas pequeñas y sistemas no tripulados” capaces de atacar aeronaves en fases de vuelo a baja altitud.

Uno de los factores decisivos fue el nombramiento de la coalición de pandillas conocida como Viv Ansanm como organización terrorista extranjera por parte del gobierno estadounidense. Esta agrupación fue responsable de ataques coordinados que obligaron al cierre del Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture durante casi tres meses en 2024.

Incidentes recientes

  • En noviembre de 2024, una aeronave de Spirit Airlines fue atacada con disparos al aterrizar en Puerto Príncipe, resultando en la lesión de un auxiliar de vuelo e intentando reabrir el aeropuerto horas después.
  • Aunque el aeropuerto reanudó operaciones en mayo de 2025, los riesgos continuaron, especialmente durante las fases de despegue y aterrizaje, cuando las aeronaves se encuentran a menor altitud.
  • En noviembre, además, algunas aeronaves en tierra sufrieron daños por fuego cruzado y proyectiles disparados por las pandillas.

Restricciones parciales y alternativas

  • Aunque la capital continúa bajo restricción, la FAA ha permitido vuelos a seis aeropuertos del norte de Haití: Port-de-Paix, Cabo Haitiano, Pignon, Jérémie, Antoine-Simon y Jacmel.
  • Se permite que aeronaves estadounidenses sobrevuelen Puerto Príncipe, pero únicamente por encima de los 10 000 pies por razones de seguridad.

Esta extensión de la prohibición confirma que la situación de seguridad en Puerto Príncipe sigue siendo altamente volátil, manteniendo al país casi completamente aislado de vuelos directos desde Estados Unidos.