OPINIÓN, ANDRÉS AYBAR BÁEZ, para 7 SEGUNDOS.- A la opinión pública, a las autoridades competentes y a la comunidad de Gazcue:

Hoy quiero alzar la voz en reconocimiento a un gran educador dominicano: Don Abab Henríquez, cariñosamente conocido como “Don Baba”, fundador del Instituto Escuela en Gazcue. Su figura representa una de las páginas más luminosas de la historia de nuestra educación. Hombre visionario, entregado y ejemplar, formó a generaciones de estudiantes con un espíritu de disciplina, excelencia y compromiso con la sociedad.

Sin embargo, el lugar donde alguna vez funcionó el Instituto Escuela se encuentra hoy en un estado de abandono. En el año 2012, esa propiedad fue objeto de una donación a favor de Flacso, con el propósito de levantar un campus universitario. El proyecto, lamentablemente, nunca se ejecutó. Como consecuencia, los predios permanecen inactivos, generando entornos deprimidos y arrabalizados, en abierto contraste con la memoria de Don Baba y con el valor que ese espacio podría brindar a la comunidad.

Es por ello que hago un llamado firme y respetuoso a las autoridades correspondientes, a la comunidad de Gazcue y a la sociedad dominicana en su conjunto, para que ese terreno sea recuperado y transformado en un verdadero centro de esparcimiento y cultura comunitaria, digno del legado que allí se sembró. No se trata solo de rescatar un espacio físico, sino de honrar la memoria de un educador ejemplar que nos enseñó que la calidad y la dignidad deben estar siempre en el corazón de la enseñanza.

Que no se pierda el espíritu del Instituto Escuela. Que la herencia de Don Baba siga viva, no solo en el recuerdo de sus alumnos, sino también en un espacio que inspire a las nuevas generaciones. Convertir ese lugar en patrimonio comunitario es hacer justicia a su nombre y devolverle a Gazcue un faro de identidad, educación y desarrollo.

Con gratitud y esperanza,

Andrés Aybar Báez
Vecino y ciudadano comprometido.