SANTO DOMINGO.- El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, junto al Ministerio de Turismo, la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), el Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (CODOPESCA), operadores de viajes y guías ecoturísticos, establecieron una mesa de trabajo para regular las actividades ecoturísticas en la ruta de la Presa Palomino o Cañón de Río Blanco, en San Juan de la Maguana.
La mesa busca evaluar la viabilidad de esta ruta, que en los últimos cinco años ha ganado popularidad entre turistas internos, senderistas y aficionados al ecoturismo, aunque la vía utilizada no fue construida con fines recreativos.
Carolina Alba, directora de Áreas Protegidas e integrante de la mesa, indicó que, además de la evaluación, el ministerio elabora un reglamento para el uso sostenible de actividades recreativas en presas. “Nuestro objetivo a mediano y largo plazo es desarrollar un paquete ecoturístico en esa zona que realmente cumpla con los criterios y estándares, identificando una ruta, que si bien puede ser más larga, sea segura para los senderistas. Además, que estas visitas generen ingresos a los comunitarios, representando una mejoría en su calidad de vida, y que los visitantes reciban una interpretación de la naturaleza por parte de los guías y sean sensibilizados en materia de conservación ambiental. Quizás uno de los principales retos es lograr mantener un turismo de baja densidad, que se manejen grupos pequeños”, precisó Alba.
Objetivos de la mesa de trabajo
Señaló que el objetivo es que “los embalses y sus entornos sigan manteniendo su objetivo principal de creación, que es almacenar y suplir de agua para consumo humano, la generación eléctrica, el riego, y colateralmente pueda continuar siendo una fuente de desarrollo para las comunidades aledañas, fundamentalmente por su belleza paisajística y la naturaleza que les rodea”.
Explicó que la mayoría de las presas del país se encuentran en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas y que regular su uso permitirá garantizar su sostenibilidad. “Si logramos implementarla, la experiencia de quien visita será mucho más enriquecedora e impactante, y para quienes dependen económicamente de estas actividades, aumentará el valor de su oferta”, añadió.
La mesa acordó cerrar la ruta durante un mes a partir del 18 de agosto de 2025 para decidir sobre su reorganización. Los organizadores de viajes y guías se comprometieron a no ofertar esta ruta durante el cierre temporal.
“Nuestro objetivo a mediano y largo plazo es desarrollar un paquete ecoturístico en esa zona que realmente cumpla con los criterios y estándares, identificando una ruta, que si bien puede ser más larga, sea segura para los senderistas. Además, que estas visitas generen ingresos a los comunitarios, representando una mejoría en su calidad de vida, y que los visitantes reciban una interpretación de la naturaleza por parte de los guías y sean sensibilizados en materia de conservación ambiental. Quizás uno de los principales retos es lograr mantener un turismo de baja densidad, que se manejen grupos pequeños”, precisó Alba.
Los miembros de la mesa también acordaron visitar la zona de la Presa Palomino junto a guías y operadores para conocer la realidad del lugar e identificar aspectos de seguridad y condiciones ambientales, sociales y económicas que deben considerarse para determinar su viabilidad.
