7 SEGUNDOS.- Cristina Casado, coordinadora del Comité de Pacientes y Ciudadanía de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP), ha desmentido la creencia popular de que el omeprazol actúa como un protector gástrico durante las comidas copiosas de las fiestas navideñas.
Según Casado, el omeprazol, junto con otros inhibidores de la bomba de protones (IBP) como esomeprazol, pantoprazol, lansoprazol y rabeprazol, no protege contra los excesos alimentarios o el consumo de alcohol.
Los IBP son medicamentos diseñados para tratar condiciones específicas como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), úlceras gástricas o duodenales, y para controlar el exceso de ácido gástrico en casos de enfermedades raras como el síndrome de Zollinger-Ellison. Actúan reduciendo la cantidad de ácido producido por el estómago, pero no crean una capa protectora, aclaró Ana Blázquez, también miembro del Comité de Pacientes y Ciudadanía de la SEFAP.
El uso erróneo de estos medicamentos durante las fiestas puede llevar a efectos adversos sin ofrecer los beneficios deseados. A corto plazo, el consumo de omeprazol puede provocar dolor de cabeza, dolor abdominal, estreñimiento, diarrea, gases o vómitos. A largo plazo, se pueden incrementar los riesgos de infecciones digestivas y déficits de nutrientes como calcio, magnesio y vitamina B12, lo que podría aumentar el riesgo de fracturas óseas, problemas cardíacos o musculares, e incluso pérdida de memoria en personas mayores.
Para evitar estas molestias gástricas, los expertos recomiendan medidas no farmacológicas como comer con moderación, evitar alimentos difíciles de digerir y reducir el consumo de alcohol. Si las molestias persisten, se sugiere el uso ocasional de antiácidos como sales de frutas o bicarbonato, pero siempre bajo consulta con un profesional sanitario para evitar posibles interacciones con otros medicamentos.
La SEFAP ha elaborado una infografía para educar al público sobre el uso correcto de estos medicamentos y los riesgos asociados a su consumo inadecuado. La recomendación general es disfrutar de las festividades con moderación y conocimiento, priorizando la salud digestiva sin depender de fármacos innecesarios.
