PUERTO PRÍNCIPE.- El Gobierno de transición de Haití ha declarado este martes que la Policía Nacional ha «repelido» un ataque de hombres armados contra el Hospital Bernard Mevs, ubicado en el sur de Puerto Príncipe, la capital haitiana. Los agentes han logrado «restablecer el orden» en respuesta a un acto que, según el gobierno, tenía como fin «sembrar el terror y debilitar al país».

La oficina del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, ha condenado enérgicamente el «incalificable ataque armado» contra esta institución vital, calificándolo no solo como un atentado contra la salud pública, sino también contra la seguridad nacional y la dignidad humana. El Hospital Bernard Mevs se describe como un pilar fundamental del sistema de salud haitiano, especializado en tratar causas significativas de mortalidad como traumatismos, infartos, accidentes cerebrovasculares, quemaduras y emergencias maternas.

En respuesta al ataque, el primer ministro ha ordenado una presencia permanente de la Policía Nacional dentro y alrededor del hospital para prevenir nuevos incidentes y garantizar la seguridad de pacientes y personal. Además, se han prometido recursos adicionales para que el hospital pueda seguir operando en las mejores condiciones. Se ha anunciado también un plan de seguridad reforzado para proteger otras infraestructuras sanitarias críticas en el país.

Fils-Aimé ha subrayado la necesidad de unidad y resiliencia frente a esta violencia, afirmando que «no habrá tregua ni tolerancia para quienes amenazan la seguridad y la vida de nuestros conciudadanos». El compromiso del gobierno es restablecer la paz, la dignidad y la seguridad, asegurando que ningún sacrificio será demasiado grande para lograr la justicia en Haití.

El hospital, en un mensaje en X, expresó su conmoción y tristeza por el ataque, destacando su servicio ininterrumpido a la comunidad a través de múltiples crisis, desde terremotos hasta pandemias.

Este incidente ocurre en un contexto de inestabilidad política en Haití, sin presidente desde el asesinato de Jovenel Moise en 2021 y con un primer ministro en funciones, Ariel Henry, que dimitió en marzo de este año. Actualmente, un Consejo Presidencial de Transición trabaja para pacificar el país y organizar elecciones, con apoyo de una fuerza policial internacional liderada por Kenia, que hasta ahora no ha logrado contener eficazmente la actividad de las pandillas.