El Gobierno se ha comprometido a proteger a los sectores más vulnerables de la población mediante ayudas sociales en el marco de la nueva reforma fiscal que se implementará en el país. Sin embargo, aunque la propuesta tiene un enfoque redistributivo, algunas medidas que impactarán a la clase alta también tendrán efectos indirectos sobre los sectores de menores ingresos.

Recaudar para la protección social

La reforma fiscal, según el Gobierno, tendrá efectos mayormente positivos en la población más vulnerable. Algunas medidas dirigidas a los sectores de mayores ingresos también afectarán indirectamente a los de bajos ingresos. Asimismo, se ampliarán los programas sociales para mitigar cualquier impacto negativo.

Actualmente, el gasto de capital representa el 2.7 % del PIB, comparado con el promedio de 3.1 % en América Latina. El objetivo del Gobierno es aumentarlo al 5.0 %.

El gobierno enfatiza la necesidad de incrementar el gasto en infraestructura para reducir la dependencia del endeudamiento para el desarrollo.

Reglas claras e iguales para todos y combatir la evasión fiscal

La reforma busca que todas las empresas operen en igualdad de condiciones así como eliminar distorsiones y privilegios que generan inequidades entre los contribuyentes.

Proyecta favorecer a las micro y medianas empresas

El gobierno aseguro que protegerá a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), así como a las economías de los hogares de menores ingresos, mediante la reforma fiscal.

El proyecto de ley de reforma fiscal introduce cambios significativos para aliviar la carga fiscal de personas físicas y empresas, fomentando el emprendimiento y apoyando sectores esenciales.

Eliminación de anticipos para personas físicas: Las personas físicas ya no estarán obligadas a realizar pagos anticipados de impuestos.

Microempresas: Se elimina completamente el anticipo para las microempresas, brindándoles mayor liquidez y capacidad para reinvertir en sus negocios.

Pequeñas empresas: El anticipo se reduce del 100% al 40%, permitiendo a las pequeñas empresas gestionar mejor sus recursos financieros.

Medianas empresas: El anticipo se reduce del 100% al 60%, facilitando una mayor estabilidad financiera para las medianas empresas.

Las nuevas micro y pequeñas empresas estarán exentas del pago del impuesto sobre la renta durante sus primeros tres años de operación, incentivando la creación de nuevos negocios y el crecimiento del sector emprendedor.