THAILANDIA.- Paetongtarn Shinawatra asumió como primera ministra de Tailandia, convirtiéndose en la líder más joven del país a los 38 años y en la segunda mujer en ocupar este cargo, después de su tía Yingluck Shinawatra.
Su nombramiento marca la continuidad del influyente clan Shinawatra en la política tailandesa, ya que tanto su padre, Thaksin Shinawatra, como su tía Yingluck, ocuparon previamente la jefatura del gobierno. Ambos fueron destituidos por golpes militares, lo que subraya la tensión histórica entre la familia Shinawatra y las élites conservadoras de Tailandia.
La ceremonia de juramentación de Paetongtarn se llevó a cabo en Bangkok, donde vistió el uniforme oficial y rindió homenaje al rey Vajiralongkorn, reafirmando su compromiso de escuchar a los legisladores y de trabajar por la estabilidad del país.
Su ascenso al poder sigue a la destitución de su predecesor, Srettha Thavisin, quien fue removido del cargo por el Tribunal Constitucional por nombrar a un ministro de Finanzas previamente condenado por intento de soborno. Este incidente estaba relacionado indirectamente con Thaksin, el patriarca de los Shinawatra.
Elección y confirmación de Paetongtarn
Paetongtarn fue elegida por el Parlamento con un apoyo sólido de 319 de los 493 miembros, lo que refleja el respaldo político que mantiene el partido Pheu Thai, fundado por su padre. Su elección coincidió con la liberación de Thaksin, quien recibió un indulto real que redujo su condena de un año de cárcel por delitos de corrupción. Thaksin, que no llegó a pasar una noche en prisión, obtuvo libertad condicional tras seis meses en un hospital bajo custodia. Sin embargo, aún enfrenta una acusación por lesa majestad, con un juicio pendiente en el que se decidirá su futuro legal.
El retorno de Thaksin a Tailandia, después de 15 años de exilio autoimpuesto, coincidió con la elección del destituido Srettha, lo que sugiere una posible reconciliación entre el exmandatario y las élites promonárquicas y promilitares que lo derrocaron en 2006. Esta dinámica podría influir en la política tailandesa, donde las tensiones entre las facciones leales a los Shinawatra y las élites tradicionales han sido una constante fuente de inestabilidad.
La llegada de Paetongtarn al poder podría representar un nuevo capítulo en la historia política de Tailandia, donde las divisiones entre las fuerzas políticas pro-establishment y las que apoyan a los Shinawatra han sido profundas y a menudo conflictivas. La habilidad de Paetongtarn para navegar estas aguas turbulentas y su capacidad para consolidar su liderazgo en medio de estas tensiones serán cruciales para determinar el rumbo del país en los próximos años.
