Un tribunal en Pakistán ha emitido sentencias contra tres estudiantes de una escuela coránica, dos de ellas fueron condenadas a la pena de muerte y una a cadena perpetua, por el asesinato de una profesora a la que acusaron de blasfemia contra el profeta Mahoma.
Las condenadas son Razia Hanfi, de 21 años en el momento del crimen, y Umra Aman, de 24 años, quienes recibieron la pena de muerte, mientras que Ayesha Naumani, que tenía 17 años en ese momento, fue sentenciada a cadena perpetua. Las tres eran estudiantes de la madrasa Jamia Islamia Falahul Binaat en Dera Ismail Khan, en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa.
El motivo del asesinato fue un supuesto sueño de una niña de 13 años que afirmó haber visto a la profesora blasfemando contra el profeta Mahoma.
Además de las penas de cárcel, Hanfi y Aman fueron multadas con 2 millones de rupias cada una, mientras que Naumani recibió una multa de 1 millón de rupias.
Las estudiantes tienen derecho a apelar la sentencia ante el Tribunal Superior y, si es necesario, al Tribunal Supremo. También pueden solicitar clemencia al presidente de Pakistán.
La ley contra la blasfemia en Pakistán, establecida durante la época colonial británica y endurecida en la década de 1980, contempla la pena de muerte, aunque nunca se ha ejecutado a nadie por este delito.
Este caso refleja la sensibilidad en torno a la blasfemia en Pakistán, donde a menudo se abusa de esta ley para asentar disputas personales. Además, se han registrado casos anteriores de linchamientos por acusaciones de blasfemia, lo que ha provocado condenas tanto a nivel nacional como internacional.
