La ministra de Cultura de Perú, Leslie Urteaga, explicó hoy ante el Congreso de su país la razón detrás de la decisión de contratar a una empresa privada para la venta en línea de boletos para Machu Picchu, argumentando que el sistema estatal previo estaba marcado por irregularidades, desorden y actos de corrupción.

Urteaga defendió la necesidad de adoptar medidas audaces para reformar el sistema y recuperar la confianza en la gestión cultural del país. Durante su comparecencia, la ministra informó que el cambio en el sistema de venta ha generado ingresos superiores a los 38 millones de soles hasta la fecha.

La decisión de cambiar el sistema de venta se basó en descubrimientos que revelaron manipulaciones por parte de empleados de la Dirección de Cultura del Cuzco, quienes permitían exceder el límite de capacidad de admisión y lucraban ilegalmente con el patrimonio cultural y los visitantes.

Urteaga destacó que los revendedores de boletos para Machu Picchu obtuvieron ganancias ilícitas por más de 25 millones de soles solo en 2022. Además, informó sobre la creación de una mesa técnica para implementar una nueva plataforma de venta administrada por el Estado, después de cancelar el contrato con la empresa privada debido a protestas locales.

Tras la exposición de la ministra, los legisladores expresaron diferentes puntos de vista, algunos apoyando la modernización del acceso al sitio arqueológico y otros cuestionando los procedimientos seguidos. El congresista Isaac Mita criticó la falta de un concurso público para la adjudicación del servicio, mientras que Diego Bazán defendió la intención de modernizar el famoso lugar histórico.