Aunque tradicionalmente se ha observado que el glaucoma tiende a manifestarse en personas mayores de 40 años, la presidenta del Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de España, Ester Mainar, está alertando sobre el aumento del riesgo de desarrollar esta enfermedad en pacientes jóvenes con miopía.
Mainar explica que la miopía en personas jóvenes puede afectar el nervio óptico, que es crucial para transmitir información al cerebro, lo que aumenta la vulnerabilidad ante el aumento de la presión intraocular, un factor clave en el desarrollo del glaucoma.
En particular, menciona el glaucoma pigmentario, una forma de la enfermedad que afecta a personas jóvenes y que suele asociarse con problemas en la anatomía ocular, como la mala posición del iris, que puede provocar roces con otras estructuras del ojo, como el cristalino.
Una de las preocupaciones principales es que el glaucoma es una enfermedad silenciosa en sus etapas iniciales, lo que significa que no presenta síntomas evidentes hasta que la visión se ve seriamente afectada. Esto puede llevar a una pérdida permanente de la visión si no se detecta y trata a tiempo.
Desde el Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas advierten que, además del riesgo de glaucoma, la miopía en casos avanzados también puede aumentar el riesgo de otras complicaciones oculares graves, como desprendimiento de retina o maculopatías miópicas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 62,5 por ciento de los jóvenes españoles entre 17 y 27 años padecen miopía, lo que subraya la importancia de la detección temprana y el seguimiento adecuado de la salud ocular en este grupo de edad.
