Más de tres mil pacientes sospechosos de padecer dengue han sido ingresados en los principales 16 centros de salud del país durante la actual epidemia. De estos, nueve centros han admitido más de cien pacientes cada uno con señales de alarma relacionadas con la enfermedad.
Los datos provienen de un informe del Ministerio de Salud Pública que abarca las semanas epidemiológicas 38 a 41. El informe destaca que el 63% de los pacientes buscó atención médica después de experimentar entre tres y cinco días de síntomas, lo que se considera tardío, mientras que el 24% lo hizo de manera oportuna.
Durante el último mes, estos 16 centros de atención han hospitalizado a más de 3,000 pacientes con sospecha de dengue, sin incluir aquellos que han sido atendidos en las áreas de emergencia, que siguen experimentando una alta demanda de pacientes con fiebre y otros signos que sugieren dengue.
Entre los centros de salud con más ingresos de pacientes con dengue en el último mes se encuentran el Hospital Pediátrico Hugo Mendoza, con 632 pacientes hospitalizados, de los cuales 612 presentaban signos de alarma, incluyendo tres casos graves. El Hospital Robert Reid Cabral ha admitido a 368 pacientes, de los cuales 363 mostraron signos de alarma, y el Centro Médico UCE ha hospitalizado a 185 pacientes con signos de alarma.
Otros hospitales con un alto número de ingresos son el Hospital Jaime Mota con 175 pacientes, el Marcelino Vélez Santana con 160 pacientes, el Arturo Grullón con 111 pacientes y la Clínica Unión Médica con 101 pacientes en estado de alarma.
Los signos de alarma asociados al dengue incluyen fiebre, dolor abdominal, vómitos, somnolencia, pérdida de apetito y fatiga, lo que indica que el paciente está desarrollando complicaciones y necesita atención médica inmediata para prevenir agravamientos y posibles fatalidades.
El presidente de la República ha ordenado amplias jornadas de movilización social durante todo el fin de semana en el país para combatir el mosquito transmisor del dengue. Estas jornadas involucraron a instituciones gubernamentales y de la sociedad civil en un esfuerzo por reducir la incidencia de la epidemia que ha cobrado la vida de 11 niños y ha afectado a alrededor de 13,000 personas en lo que va del año.
