Hoy se conmemora el Día Internacional de la Educación, proclamado por la UNESCO para celebrar el papel fundamental de la educación en la paz y el desarrollo. Bajo el lema «Aprender para una paz verdadera», se destaca la importancia de educar no solo en conocimientos, sino también en actitudes y comportamientos para ser agentes de paz.
La educación se considera un derecho humano, un bien público y una responsabilidad compartida. Sin embargo, 244 millones de niños y jóvenes en el mundo no están escolarizados, y 771 millones de adultos son analfabetos. La UNESCO denuncia que se están violando sus derechos a la educación, lo cual es inaceptable. La educación iguala, hace autosuficientes y contribuye a erradicar la pobreza y la desigualdad.
Este año, la propuesta es educar para la paz, enseñar a cuidarnos a nosotros mismos, a los demás y al planeta. La educación para la ciudadanía mundial busca fomentar la empatía, comprender eventos globales y trabajar por el bien común.
La inserción en la sociedad, el acceso a un trabajo digno, la conciencia del entorno y el disfrute del aprendizaje son algunos de los beneficios de la educación. Se destaca la importancia de preguntarse constantemente el propósito de la educación en estos nuevos tiempos y cómo abordar la enseñanza en contextos cambiantes.
Se resalta la necesidad de docentes bien formados en la disciplina que enseñan, con comprensión de la didáctica y conocimiento de los contextos actuales. Además, se destaca el papel de las familias y organizaciones en acompañar estas enseñanzas y fomentar formas de vida menos conflictivas.
La metáfora de «Ubuntu», que significa «yo soy yo por lo que todos somos», ilustra la idea de comprometerse con el otro. La educación implica convertirse en el andamiaje necesario para que cada niño pueda interpretar el mundo en estos tiempos complejos, con una mirada nueva, promoviendo lo equitativo y lo justo.
En resumen, la educación va más allá de cambiar planes de estudio; implica identificar los retos actuales, trabajar por la equidad y la justicia, reconociendo que somos seres con y para otros.
