Las autoridades ucranianas informaron este sábado de un ataque masivo ruso contra diversas regiones del país, con el lanzamiento de 653 drones y 51 misiles que impactaron en 29 puntos, causando daños en infraestructuras energéticas y de transporte y dejando al menos ocho civiles heridos.
En medio de este contexto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sostuvo una llamada «constructiva» con los asesores del mandatario estadounidense, Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. En la conversación participaron también los delegados ucranianos desplazados a Miami para los contactos sobre la propuesta de paz impulsada por Washington.
«Acabamos de tener una llamada larga y sustancial», escribió Zelenski en la red X, agradeciendo la discusión «muy concentrada y constructiva». Según explicó, se abordaron aspectos clave para poner fin al derramamiento de sangre y evitar una nueva invasión rusa a gran escala, así como el riesgo de incumplimiento por parte de Moscú.
El mandatario ucraniano subrayó que su gobierno está dispuesto a seguir trabajando “con buena voluntad” junto a Estados Unidos para alcanzar la paz. Añadió que Kiev y Washington ya han acordado próximos pasos y formatos de contacto, y que espera el regreso de sus negociadores, Rustém Umérov y Andrí Hnatov, para recibir un informe detallado en persona.
La llamada de este sábado fue la tercera reunión entre representantes de Kiev y Washington en Miami en los últimos días. En la conversación previa, ambas partes habían acordado un “marco de disposiciones de seguridad” y discutido las capacidades de disuasión necesarias para mantener una paz duradera, aunque sin revelar detalles.
Zelenski tiene previsto viajar el lunes a Londres para reunirse con los líderes del formato conocido como E3 (Reino Unido, Francia y Alemania). Según adelantó el presidente francés, Emmanuel Macron, el encuentro servirá para examinar la situación y las negociaciones en curso bajo la mediación estadounidense.
El plan de paz presentado por EE. UU. el mes pasado incluía 28 puntos con demandas rusas como la reducción del Ejército ucraniano, la retirada de tropas de todo el Donbás y la renuncia de Kiev a ingresar en la OTAN. Posteriormente, en Ginebra, se negoció una versión reducida de 20 puntos sin las llamadas «líneas rojas» para Ucrania y la UE, pero Moscú rechazó esta propuesta como base para iniciar conversaciones directas.
