En «El Comentario de 7 SEGUNDOS», la locutora Yirenni Pérez abordó dos temas que han generado debate en la opinión pública, entre ellos el caso del chofer Deivy Carlos Abreu Quezada, quien falleció tras ser perseguido por motoristas en Santiago, así como la controversia surgida en torno a una disputa familiar luego de la tragedia del Jet Set.
Durante su intervención, Pérez cuestionó las declaraciones ofrecidas por autoridades sobre el desorden de los motoristas, señalando que los ciudadanos enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad que los funcionarios. A su juicio, el problema no se resuelve con discursos, sino con acciones concretas que marquen un cambio real tras hechos como el ocurrido con Abreu Quezada.
Asimismo, hizo un llamado directo a las instituciones responsables de hacer cumplir la ley, pidiendo que se apliquen sanciones a quienes cometen infracciones y que se retire de las calles a personas que, según expresó, representan un riesgo.
Por otro lado, la también psicóloga se refirió al caso de Daris Leiris Lebrón de los Santos, quien ha reclamado el vehículo en el que se desplazaban el día de la tragedia, tras el fallecimiento de Eugenio Demetrio Enríquez Disla en el Jet Set. Pérez cuestionó públicamente las afirmaciones de la joven, señalando que no tenía condición legal de esposa y pidiéndole que respete el proceso de duelo de la familia del fallecido.
«Tú no eres la esposa y nunca serás la esposa de ese señor. ¿Sabes lo que tú fuiste? Tú fuiste una amante. Tú fuiste una querida. Y esa familia, que aparte del bochorno de enterarse de lo que el señor Eugenio hizo en vida, ahora tiene que lidiar contigo también«, expresó.
Además, llamó a las mujeres a diferenciar entre una relación informal y un vínculo legal, resaltando que el matrimonio implica un reconocimiento jurídico.
Finalmente, dirigió un mensaje a los hombres, exhortándolos a actuar con responsabilidad en sus relaciones personales, advirtiendo que las decisiones individuales pueden tener consecuencias que afectan a sus familias y entorno cercano, especialmente cuando situaciones privadas se hacen públicas.
