Un vuelo de Alaska Airlines tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Portland, en Estados Unidos, después de que una sección del avión se desprendiera durante el vuelo. El incidente ocurrió la noche del 5 de enero, y la aerolínea emitió disculpas a través de un comunicado, asegurando que el avión aterrizó de manera segura con 171 pasajeros y 6 miembros de la tripulación a bordo.

Según informes de @fox12oregon, algunos pasajeros sufrieron la pérdida de sus teléfonos y otros objetos de valor debido a que fueron succionados fuera del avión. Un testigo relató que un niño que se encontraba cerca de la parte dañada del avión perdió su camisa a causa de la violenta despresurización repentina.

En las redes sociales, otros testigos también informaron que las máscaras de oxígeno del avión se desplegaron inmediatamente, y varios pasajeros las utilizaron mientras esperaban el aterrizaje. La situación generó momentos de tensión a bordo, pero la aerolínea aseguró que todos los ocupantes del avión llegaron sanos y salvos.