INGLATERRA.- El Ministerio del Interior del Reino Unido ha anunciado la creación de un equipo nacional de inteligencia en internet, bajo el Centro Nacional de Coordinación Policial (NPoCC), con sede en Westminster, para monitorear redes sociales y detectar señales tempranas de disturbios antimigrantes, luego de los hechos de violencia ocurridos el verano pasado.

Según explicó la ministra de Policía, Diana Johnson, en una carta dirigida a los miembros del Parlamento, esta nueva unidad proporcionará “una capacidad nacional para monitorear inteligencia en redes sociales y asesorar sobre su uso en la toma de decisiones operativas locales”. Añadió que el equipo permitirá a las fuerzas policiales locales “reaccionar de forma ágil ante información en tiempo real sobre incidentes y emergencias”.

La medida surge en respuesta a los disturbios iniciados tras el asesinato de tres niñas —Bebe King (6), Alice da Silva Aguiar (9) y Elsie Dot Stancombe (7)— el 29 de julio de 2024, en Southport. El ataque, perpetrado por Axel Rudakubana, nacido en Cardiff, fue acompañado por la difusión de desinformación que atribuía el crimen a un solicitante de asilo. En cuestión de horas, surgieron protestas violentas que se expandieron a Londres, Sunderland, Rotherham, Middlesbrough, Belfast y otras zonas, en el mayor brote de disturbios desde 2011.

La ola de desinformación provocó incluso que un juez levantara la orden de anonimato sobre Rudakubana para desmentir rumores. Aun así, se registraron ataques contra una mezquita en Southport y enfrentamientos violentos organizados a través de aplicaciones como Telegram.

Incremento de tensiones

Ante el incremento de tensiones, la nueva unidad tomará el relevo en las labores de monitoreo que desde 2020 llevaba a cabo la división antiterrorista, luego de que un informe de la Inspección Policial concluyera que el enfoque actual era “fragmentado” y que el NPoCC evaluó incorrectamente el riesgo de los disturbios como “bajo”.

No obstante, la iniciativa ha generado críticas. Nigel Farage, líder del partido Reform UK, calificó la propuesta como “el inicio del control estatal de la libertad de expresión”. Agregó: “Es siniestra, peligrosa y debe ser combatida”.

El Ministerio del Interior rechazó estas afirmaciones y afirmó que “es completamente falso que se vaya a monitorear lo que las personas dicen en sus redes sociales”. Indicaron que el objetivo es mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas reales a la seguridad pública.

La financiación del nuevo equipo está asegurada hasta 2025-2026, pero se evaluará su continuidad conforme a futuras prioridades presupuestarias.